LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

VIVE EL PRESENTE ABSOLUTO
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

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FRASES COINCIDENTES

ANSELM GRUN

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Tu habitación es el lugar donde Dios vive junto a tí, donde desea platicar contigo, donde sana tus heridas.

La alegría es una emoción elevada y una emoción elevada hace que la persona sea amplia y sana.

Ser pacífico significa no solamente hacer la paz hacia fuera, sino justamente hacia adentro.

Yo experimento la vida así como la interpreto y esa es nuestra propia responsabilidad.

La clave de la felicidad está en conocer nuestros límites, aceptarlos y amarnos en nuestra propia limitación. Y también amar a los demás con sus límites.

La misa puede ser el lugar donde vemos el cielo abierto.

El ser humano es esencialmente alguien que está en camino. Se mueve. No permanece parado.

Solo seremos realmente humanos cuando nuestra naturaleza se atreva a dar un paso más allá, hacia el Cielo a donde Jesús ha ascendido en cuerpo y alma.

Lo que realmente sana no es sólo la psicología, que permite destapar, llevar a la luz y valorar la propia verdad, ni tampoco la mera espiritualidad, sino el dejarnos, a partir del conocimiento que tenemos de nosotros mismos, que Dios nos transforme.

Si estamos en armonía interior, tendremos la certeza y la calma para decir que no sin tener que defendernos.

El arte de la vida es sentir la alegría indestructible dentro de las dificultades de la vida.

Seguramente no falta la actitud del masoquista que se revuelca en el dolor. Pero se debe transformar lo que sobreviene de afuera en un acto sacrificial, es decir, transformar los dolores en un acto de amor.

Ahora depende solo de mí la manera de reaccionar ante lo que he llegado a ser y ante lo que pueda hacer con lo que soy.

En nuestras debilidades y en nuestras fortalezas, en nuestras enfermedades y en nuestra salud, seamos permeables para Dios.

La verdadera transformación proviene de la tranquilidad.

La vida nos puede robar mucho, pero no la libertad de decidir el modo de vivirla.

Un corazón inquieto es la base del peregrinar. En el ser humano habita un ansia.

Quien no hace duelo se vuelve rígido internamente, El duelo lleva de vuelta a la vida.

Hay que aprender sobre el ensayo y el error. Quien se encuentra consigo mismo también encuentra siempre sus lados oscuros, su fragilidad y sus abismos.

Sólo cuando tengamos el valor de trepar por nuestra humanidad, el Cielo se abrirá ante nosotros.

Dejarse transformar por Dios.

Mi experiencia me dice que muchas personas tienen miedo a la muerte porque no han vivido. Una vida no vivida no puede partir tan bien. Quien vive conscientemente también puede partir.

Conozco a tantas personas que cortan una parte de su cuerpo cuando van a la iglesia, solo llevan su parte piadosa, así no pueden vivir.

Ser limpio o puro no significa no tener errores, sino tener un núcleo puro y estar conectado una y otra vez con ese centro.

En cada uno de nosotros hay una fuente de alegría.

Los psicólogos dicen que no solo hemos perdido la relación con los otros, sino también con nosotros mismos. La pérdida de la relación es la enfermedad de nuestra época. Y tampoco podemos asumir la relación con Dios.

Bendice nuestros diálogos, para que gracias a ellos nos acerquemos y nos comprendamos cada vez más los unos a los otros.

Es lo que permite llegar a nuestro interior y presentarnos ante Dios.

El gozo agranda el corazón y nos abre al encuentro con las personas.

Si el otro traspasa un límite, me voy a dar cuenta por las propias emociones: siento que el otro se aprovechó de mí, siento una violencia interna.

A los hijos no les hace ninguna gracia el estrés que el padre o la madre traen de su trabajo. Lo que desean y necesitan es su presencia. Desean que sus padres les dediquen tiempo.

Lo único importante es la disposición de escucha para saber qué es lo que ocupa y mueve al otro.

Uno y otro deben estar aprendiendo hasta envejecer.

La clave no es alejarse del dolor, sino atravesarlo y transformarlo.

Quien no sabe decir no, enfermará y quien siempre quiera responder a las expectativas, notará con dolor sus límites. Pero quien sabe de sus límites, podrá crecer más allá de ellos, acercarse al otro y encontrarlo verdaderamente.

El abuso surge sobre todo porque se reprimió la sexualidad.

No es Dios el juez inmisericorde, nosotros lo somos.

La sanación siempre se logra en el encuentro con uno mismo y con Dios; Que es el que sana.

La confianza es el poder interior que vence la angustia. Únicamente confía y la divinidad vendrá a buscarte donde quiera que estés. La confianza es divina.

Sólo puedo modificar lo que acepto.

Un corazón estrecho no puede experimentar el gozo. El gozo sólo existe cuando se ensancha el corazón.

Si puedo observar a mí propio interior sin horrorizarme ni temer, entonces dejo de sentir angustia frente a mi mismo y mi paz interior puede brotar.

La vida nos puede robar mucho, pero no nos puede robar la libertad de cómo quiero vivirla.

Necesitamos palabras, pero debemos saber siempre que el misterio es más grande que las palabras, solo en esta apertura hablamos de forma correcta de Dios. Si creemos ser quienes saben exactamente qué es Dios, eso no es fe, al contrario.

Las personas que crean una imagen demasiado elevada de sí mismas comienzan a llevar una vida para la que su inteligencia, su voluntad y sus posibilidades psíquicas no son suficientes.

En cada despedida existe la posibilidad de algo nuevo.

Allí donde crece el peligro crece también la salvación.

En cada situación, en cada pérdida uno encuentra un nuevo desafío para lograr felicidad.

El que no acepta sus límites enfermará.

No es que la enfermedad tenga sentido, sino que yo le doy un sentido.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

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En este mundo, los aspirantes pueden encontrar la iluminación mediante dos caminos. Para la persona contemplativa está el camino del conocimiento; para la persona activa está el camino de los actos desinteresados. Fuente:

El zen es la base para alcanzar la Iluminación y ejercer la maestría.

Solo hay una calamidad: la ignorancia. Y solo hay una solución: la iluminación.

El camino de la Iluminación es natural.

El inicio de la búsqueda de la iluminación es seguir los códigos y las prácticas de la religión. El final, es la rebelión hacia todos los códigos y todas las religiones.

La iluminación es una condición en la que hemos llegado al final de esta relación con la experiencia humana dolorosamente centrada en el yo.

La iluminación se une a las energías colectivas útiles y centradas en el amor, lo bueno y lo verdadero.

La iluminación es volvernos decididos a guiar nuestro proceso evolutivo.

La iluminación espiritual es una trascendencia más allá de la mente.

Cuando creemos firmemente en nuestro camino, hemos alcanzado ya la iluminación.

Necesitamos iluminación, no solo individual, sino colectiva para salvar el planeta. Necesitamos despertarnos. Necesitamos practicar mindfulness si queremos tener un futuro, si queremos salvarnos a nosotros mismos y el planeta.

La iluminación está ahí aún antes de que la practiquemos. Ésta es la comprensión errónea. Los anteojos mismos son la iluminación y ponérselos es también la iluminación.

El no-tiempo, la no-dualidad. Es la iluminación evolutiva a la consciencia de unidad, es la inmediatez liberadora del presente eterno sin principio ni fin.

Cuando en el budismo hablamos de la Iluminación, nos referimos a este estado de Conocimiento Superior, Amor, Compasión y Energía.

La iluminación es la intimidad con todas las cosas.

En la sinfonía de la iluminación no hay religión, ni credo, es segura, te mantiene libre, sin apegos, sin control, te conducen a la armonía interior.

Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es la iluminación.

La iluminación no es sólo el fin del sufrimiento y del conflicto continuo interior y exterior, sino también el fin de la temible esclavitud del pensamiento incesante.

Llega al punto en que sólo quede el dueño de casa, sin que vengan huéspedes. Sólo entonces Dios, sólo entonces el estado de nirvana, la iluminación, la suprema luz, la verdad, o como quieras llamarlo, golpeará a tu puerta.

Dentro del espíritu renovador de la página de LA iluminación de buscar la paz espiritual examinando temas que aparentemente son en extremo polémicos.

Si todavía no has llegado al estado de la auténtica Iluminación, debes saber que cualquier teoría referente a dirigir la atención al interior; o sobre la introspección, es engañarse a sí mismo.

La iluminación es simplemente ver las cosas como realmente son.

Le dijo el río al buscador: ¿Crees realmente que hay que inquietarse por la iluminación? Por muchas vueltas que dé, yo siempre estoy rumbo a mi origen.

Hay cristales que son necesarios eliminar para poder ver la luz interior, prescindamos de ellos aquí y ahora para lograr la iluminación espiritual.

El aquí y el ahora nunca se te volverá a escapar si tienes una comprensión correcta de La Iluminación en el Zen, un entendimiento que te dará paz y calma.

A los discípulos se les dice que el deseo de iluminarse –el cual en realidad es el deseo de escapar del sufrimiento– es lo que los está previniendo de llegar a la iluminación.

Aprendamos sobre la forma como trabaja la mente en el ahora antes de llegar a un punto cercano a la conciencia plena o a la iluminación espiritual.

Cuando estás sin pensamiento, hay no-mente. Lo puedes llamar la iluminación, lo puedes llamar samadhi, lo puedes llamar nirvana o lo que quieras.

Estás viviendo el comienzo del Siglo XXI del Cerebro y el Milenio de la Mente, en un mundo que se está transformando desde una relativamente «oscura noche del alma» hasta una era de conciencia, desarrollo e iluminación espiritual.

Cuando permanece así, atentamente consciente, examinando e investigando el Dharma, aparece en el monje, la investigación de las cualidades como factor de iluminación.

Los que entran en el camino con dianas y objetivos o tiene el apego a la idea de iluminación final o el despertar no puede avanzar.

El estado de Iluminación son cualidades humanas desarrolladas completa y perfectamente, en un grado que es difícil de imaginar.

Comprender la existencia armoniosa del aquí y el ahora es la esencia del Dharma y la espiritualidad. El Dharma es un camino a La Iluminación Espiritual.

Dirigir la atención al interior conduce a la liberación de los sentimientos ordinarios, y te permite llegar al trascendente reino de la suprema Iluminación.

Ora a Dios con lágrimas en los ojos cuando quieras iluminación o te encuentras frente a cualquier duda o dificultad. El Señor eliminará todas vuestras impurezas, aplacará vuestra angustia mental y os dará iluminación.

Alcanzar la iluminación sin ver la propia naturaleza es imposible.

Aquellos que perfeccionan sus mentes en los Factores de Iluminación, sin ataduras, deleitándose en el abandono de la avidez, esos, libres de corrupción, esclarecidos, alcanzan el Nirvana incluso en este mundo.

Percibir la naturaleza esencial y la Iluminación va más allá del tiempo.

El ámbito de su conocimiento son doctrinas que tienen como característica la meditación; en la acción, se alejan de la Iluminación y se confunden al hundirse en el polvo, quedando atrapados en él, incapaces de liberarse.

El ideal natural para el ser humano es la Iluminación, porque el ser humano verdadero, el individuo genuino, en el fondo, nunca se sentirá satisfecho con nada que no sea el estado de la Iluminación.

La Iluminación es un estado de conciencia clara y pura, un estado de Visión Espiritual directa, un estado de Conocimiento Superior.

Tienes que encender tu propia lámpara; nadie más te dará la salvación. El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

La iluminación es simplemente la profunda comprensión de que todo es, como debe ser.

La sabiduría de la Vida te está proporcionando la oportunidad para conducirte a la iluminación. No una iluminación futura, sino la que puede acontecer en ese preciso momento.

La iluminación debe basarse en la práctica.

Ve al origen dónde procede la luz interior. ¡Entra en el estado de la Iluminación! Conviértete en el amo de la consciencia misma.

Por iluminación entiendo el creer en la nada, creer en algo sin forma ni color que está dispuesto a tomar forma o color.

Un hombre común busca la libertad a través de la iluminación. Un hombre iluminado expresa la libertad a través de ser ordinario.

¿Cómo amar la verdad para lograr la iluminación espiritual? La verdad no es algo en el exterior a ser descubierto, es algo en el interior a ser conseguido.

Mantén siempre tu mente tan luminosa y clara como el vasto cielo, el gran océano y el pico más alto: vacía de todo pensamiento. Mantén siempre tu cuerpo lleno de luz y calor. Llénate a ti mismo con el poder de la sabiduría y la iluminación.