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1- El alma siempre sabe que hacer para sanarse a si misma. El desaf铆o es silenciar la mente.
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1- Su valent铆a y el deseo de sanarse eran tan grandes que eligi贸 este plan de vida, no a pesar de estas dificultades, sino debido a ellas.
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1- Nosotros los humanos hemos perdido la sabidur铆a de descansar y relajarnos. Nos preocupamos demasiado. No permitimos a nuestros cuerpos, mentes y corazones sanarse.
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