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1- De todo ello a menudo nos olvidamos pese a que la desigualdad -m铆dasela como se quiera- parece galopar sin brida ni rienda tanto a escala planetaria como local, tanto en los pa铆ses pobres como en los ricos. Hace ya tiempo que ha rebasado el nivel de lo social, lo 茅tica y lo est茅ticamente tolerable.
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