Espiritualidad sobre las cloacas políticas

La política es algo que pertenece a las cloacas. La espiritualidad pertenece al cielo abierto y limpio, vuela libre al centro mismo de la Existencia.

OSHO

POLÍTICA Y ESPIRITUALIDAD

¿Hay necesidad de separar la política de la espiritualidad?

Osho, nos gustaría saber ¿cuál es tu visión sobre el tema?

La política es mundana, los políticos son los servidores del pueblo. La espiritualidad es sagrada; es la guía del crecimiento espiritual de la gente. Ciertamente, la política es lo más bajo en lo que concierne a los valores y la espiritualidad es lo más alto. Están lejos una de otra.

Pretenden que la espiritualidad no intervenga en la política. Yo quiero que la política no intervenga en la espiritualidad. Lo superior tiene todo el derecho del mundo a intervenir, mientras que lo inferior no tiene ningún derecho.

La espiritualidad ha estado elevando la consciencia humana durante siglos. Lo que el hombre es ahora, por poca consciencia que tenga, se lo debe a la espiritualidad.

La política no debe intervenir en la espiritualidad. Lo superior tiene todo el derecho del mundo a intervenir, mientras que lo inferior no tiene ningún derecho.

Pero el problema es que la política tiene el poder y la espiritualidad solo tiene el amor, la paz y la experiencia de lo Divino. La política puede fácilmente interferir en la espiritualidad y eso es lo que ha estado haciendo siempre hasta tal punto que ha destruido muchos valores espirituales que son absolutamente necesarios para la supervivencia de la Humanidad y de la vida en este planeta.

La espiritualidad no tiene un poder como el de las armas nucleares, el de las bombas atómicas, el de las pistolas... su dimensión es totalmente distinta. La espiritualidad no ansía poder; la espiritualidad es una búsqueda de la verdad, de Dios. Y la búsqueda misma, hace al hombre espiritual, humilde, simple e inocente.

La política posee todo un arsenal destructivo; la espiritualidad es absolutamente vulnerable. La política no tiene corazón. La espiritualidad es puro corazón. Es como una hermosa rosa; su belleza, su poesía, su danza, hacen la vida digna de ser vivida. Le dan sentido y significado. La política es como una piedra sin vida. Pero la piedra puede destruir la flor y la flor está indefensa. La política es agresiva.

La política está poniendo las cosas cabeza abajo. Quiere que la espiritualidad no intervenga en política. Dice que la política debería tener el monopolio, para así poder someter a la Humanidad, para reducir al hombre a la esclavitud, para destruir su libertad, para destruir su consciencia, para convertirlo en un robot, para que los políticos puedan mandar y disfrutar del poder.

LA ESPERANZA

La espiritualidad es el único problema para los políticos.

Está más allá de su alcance y más allá de su comprensión. La espiritualidad es la única área donde los políticos no deberían intervenir para nada. Porque la espiritualidad es la única esperanza.

Durante siglos, la política ha estado matando, destruyendo, a la gente. La historia de la política es la historia de unos criminales y asesinos. En tres mil años, los políticos han provocado cinco mil guerras. Parece ser que el instinto de barbarie es muy pode-roso en los políticos; su único placer es destruir, mandar.

La espiritualidad les crea un problema, porque la espiritualidad ha dado al mundo las más elevadas cimas de la consciencia: un Gautama Buda, un Jesús, un Chuang Tzu, un Nanak, un Kabir. Estos son la verdadera sal de la tierra. ¿Qué ha brindado la política al mundo? ¿Un Genghis Khan? ¿Un Tamerlain? ¿Un Nadir Shah? ¿Un Alejandro Magno? ¿Un Napoleón? ¿Un Iván el Terrible? ¿Un Stalin? ¿Un Adolfo Hitler? ¿Un Benito Mussolini? ¿Un Mao Tse Tung? ¿Un Ronald Reagan? Todos son criminales. En lugar de estar en el poder deberían estar entre rejas; son inhumanos.

Además, son gente espiritualmente enferma. El deseo de poder y dominio solo surge en una mente enferma. Surge de un complejo de inferioridad. La gente que no sufre de un complejo de inferioridad no se interesa por el poder; se esfuerza por la paz. El significado de la vida solo puede conocerse en un estado de paz, nunca a través del poder. Paz, silencio, gratitud, meditación; estos son los elementos básicos de la espiritualidad.

No se puede permitir que la espiritualidad sea dominada por estúpidos políticos. La situación es igual que si los enfermos pretendieran dominar y dirigir a los médicos diciéndoles lo que deben hacer y lo que no deben hacer. De acuerdo, los enfermos son mayoría, pero eso no quiere decir que el médico deba ser dominado por la mayoría. El médico puede curar las heridas, puede curar las enfermedades de la Humanidad. La espiritualidad es el médico.

Los políticos ya han hecho demasiado daño y están llevando a toda la Humanidad a un suicidio global. Y aun así, los políticos tiene el atrevimiento de decir que: La espiritualidad no debe interferir, ¡cuando toda la vida de este planeta está en peligro! No solamente lo está el hombre, sino también los inocentes pájaros con sus trinos, los silenciosos árboles y sus flores y todo lo que está vivo.

Los políticos han logrado crear un poder destructivo tal, que es suficiente para acabar con la vida en la Tierra. Y siguen acumulando más y más armas nucleares. De hecho, hace tres años, había suficientes armas nucleares para destruir siete veces a cada hombre, para destruir siete veces la Tierra entera o para destruir siete Tierras. Un hombre solo muere una vez; no se necesita acumular tanto poder destructivo.

LOS ENGAÑOS

Toda la política está basada en mentiras.

Precisamente el otro día –nunca creí que un hombre en su sano juicio pudiese decir algo así- Ronald Reagan realizó unas declaraciones. Había estado negando siempre ante el Senado que se estuvieran entregando armas a ciertos países. Y ahora las investigaciones han demostrado que mentía, que estuvo mintiendo continuamente durante dos años. Han entregado armas destructivas a países pobres y no lo han hecho a pequeña escala, sino en grandes cantidades. Ante la evidencia, Ronald Reagan tuvo que justificarse, y lo que dijo da risa, ¡es absolutamente ridículo!

Dijo, En mi interior sé que todo lo que dije es verdad. Pero... Los hechos que se han descubierto revelan que es mentira. Sin embargo, creo todavía, honradamente, que todo lo que dije es verdad. Él está admitiendo la evidencia y simultáneamente dice: Creo honradamente que todo lo que dije es cierto, aunque los hechos demuestran que no fue así.

Los políticos viven de mentiras, viven de promesas, pero esas promesas nunca se cumplen. Son las personas más incapaces del mundo. Su única cualidad es la de saber engañar a las pobres masas, o, en los países pobres, comprar sus votos. Y una vez en el poder se olvidan completamente de que son en realidad los servidores del pueblo; empiezan a comportarse como si fuesen sus amos.

MUNDO INTERIOR

¿Qué saben ellos del mundo interior del hombre?

¿Qué saben del éxtasis, de la divinidad? Sin embargo, quieren impedir que la espiritualidad intervenga en la política. Pero ¿qué hay de ellos? ¿Acaso se les debe permitir que interfieran en la espiritualidad? ¿Es que lo más bajo va a dominar a lo más alto? ¿Es que lo mundano va a dominar a lo sagrado? Esa sería la peor de las desgracias para la Humanidad.

Tal como yo lo veo, todos los políticos deberían ser meditadores, deberían conocer algo del mundo interior; deberían ser más conscientes, más compasivos, deberían conocer el sabor del amor, deberían conocer la experiencia del silencio de la Existencia, la belleza de este planeta y los regalos de la vida. Y además deberían aprender a ser humildes y agradecidos.

La espiritualidad debería ser el amo de todos los políticos. Porque a no ser que los políticos tengan algo de espiritualidad, no hay futuro alguno para la Humanidad. La espiritualidad debe intervenir, metiéndose con los políticos. Porque si la espiritualidad no interviene... Los políticos son ciegos, no tienen ojos; son sordos, no tienen una mente que esté en silencio para poder escuchar la verdad.

Pero ¿por qué los políticos dicen que espiritualidad y política deberían estar separadas? La política es una nimiedad. La espiritualidad abarca toda la evolución del hombre. La política debería ser solo una mínima parte de la vasta experiencia espiritual. No hay necesidad de ninguna separación. Pero cuando el político asume el poder, se vuelve tan egoísta que no puede pensar en acercarse a esa gente simple y humilde, pero sabía.

LOS PROBLEMAS

Los problemas van en aumento.

Los políticos han demostrado su impotencia para resolverlos, pero son incapaces de buscar el consejo de la gente que, por tener mayor claridad, pueda guiarles. Yo no soy un político. Nunca he votado en mi vida y no lo haré jamás, porque ¿qué sentido tiene elegir entre dos chimpancés? ¿Solo por tener distintas banderas? ¿Por tener símbolos diferentes? Los chimpancés son chimpancés.

Lo que los políticos han de tener es un profundo respeto por la espiritualidad, por la gente espiritual, porque lo que está claro es que las personas espirituales no pelearán por ganar unas elecciones; ningún hombre espiritual mendigará votos. Básicamente, él no tiene deseo alguno de satisfacer su ego, ni de esconder su complejo de inferioridad. En su silencio, en su paz; en su dicha, ha conocido la superioridad suprema. No hay nada que supere esto, no hay nada más elevado. Él se ha convertido en su propio templo; su dios está dentro de su ser.

El político vive de la guerra, vive creando alborotos, vive del disturbio; éstos son sus alimentos. Adolfo Hitler escribió en su autobiografía: Si no tienes enemigos, no podrás ser un gran líder. Incluso si no los tienes, inventa la ficción de que tu país está en peligro, porque cuando la gente tiene miedo es fácil convertirlos en esclavos. Cuando la gente tiene miedo está dispuesta a seguir a los políticos. A pesar de ser un loco, de vez en cuando decía cosas muy significativas. Una vez dijo: Los líderes más grandes de la Humanidad nacen en épocas de guerra. Así que a menos que haya una guerra, no podrás ser un líder. Tan solo para satisfacer el deseo de ser un gran líder, tienes que matar a millones de personas.

Y tiene razón; en época de paz, la gente no necesita seguir a nadie, la gente no convierte a su líder casi en un Dios para que su palabra sea ley.

Los políticos intentan por todos los medios mantener a la gente atemorizada. China está acumulando armas nucleares en su frontera con la India; Pakistán concentra ejércitos en su frontera con la India -los políticos indios siguen insistiendo en ello. En Pakistán siguen diciendo que es la India la que concentra sus tropas en la frontera; en China, insisten en que la India está desarrollando armas nucleares. Y en los Parlamentos siguen diciendo, No estamos desarrollando nada. Pero esto es una mentira descarada.

El líder chino ha de mantener atemorizado a su pueblo. El líder indio tiene que asustar a los indios. Los líderes pakistaníes tienen que mantener a su pueblo atemorizado.

EL MIEDO

En tu miedo está su poder.

Cuanto más te asustan, más poderosos son. Siguen creando ficciones, dentro y fuera del país: guerrillas hindúes y musulmanas; luchas entre la gente que habla hindi y la que no lo habla. Quieren que sigas luchando por cualquier cosa, incluso la más trivial. Si te tienen ocupado peleando, ellos mantienen el poder. Si dejas de luchar, su poder desaparece. Este es un juego muy sucio.

Uno de los deberes del hombre espiritual es mantenerse por encima de la política y conducir a la gente hacia valores más creativos, hacia una mejor Humanidad. De hecho, si las religiones comprendiesen que toda la Humanidad es una y que no se necesitan naciones, todos estos pigmeos políticos desaparecerían.

Pero lo extraño del caso es que los políticos siguen diciendo que la espiritualidad debería mantenerse alejada de la política, ¿por qué? ¿Por qué debe separarse la verdad de la política? ¿Por qué ha de estar el amor separado de la política? ¿Por qué ha de separarse la consciencia meditativa de la política? ¿Por qué separar al corazón devoto de la política?

Sí, entiendo que deberían estar separadas en el sentido de que la espiritualidad es lo más elevado. El político necesita tratamiento psicológico y tratamiento espiritual y debería acercarse al hombre espiritual y solicitar su consejo. Es lo que se hacía en la antigua India. Conocemos esa época; esa edad de oro permanece viva en la memoria. Hubo un tiempo en que los reyes iban a los bosques a presentar sus respetos a mendigos que nada poseían y a pedirles consejo.

Los reyes solían tocar los pies de aquellos que se habían realizado en señal de inmenso respeto, porque incluso solo su bendición puede transformarte. La política es funcional, es práctica, pero es incapaz de transformar al hombre en una consciencia superior. Y esto es especialmente cierto con respecto a la India, donde la situación siempre ha dado asco. Y eso duele.

LA POLÍTICA

¿Pero qué están haciendo los políticos?

Tienen miedo de decir algo a favor del control de la natalidad, a favor del aborto, porque no les interesa si el país sobrevive o muere; lo que les interesa es no herir a nadie. La gente tiene sus prejuicios y los políticos no quieren tocar esos prejuicios, porque necesitan sus votos. Si hieren estos prejuicios nadie votan por ellos.

Sólo un hombre espiritual con una visión muy clara, alguien que no necesite el voto de la gente, puede decir la verdad. Los políticos solo son capaces de decir hermosas mentiras, mentiras consoladoras, con el único fin de conseguir tu voto. El hombre espiritual no necesita nada de ti. Al contrario, decir la verdad puede poner en peligro su vida, siempre ha sido así. Cada vez que la verdad ha sido dicha, el hombre que la dijo ha sido crucificado. Los políticos buscan el poder, no que los crucifiquen. El mundo necesita más gente espiritual que sea capaz de decir la verdad, aunque esto signifique la crucifixión. El hombre espiritual no tiene miedo de ser crucificado por la sencilla razón de que él sabe que la muerte no existe. A lo sumo podrán destruir su cuerpo, pero su consciencia, su alma, su Dios interior, seguirá viviendo.

LA ESPIRITUALIDAD

La espiritualidad debería tener un estatus superior y se debería escuchar a la gente espiritual.

El Parlamento debería invitarles constantemente a que les diesen ideas sobre cómo resolver los problemas del país, porque por sí mismos parecen ser absolutamente incapaces de resolver nada. Los problemas siguen creciendo, pero el ego del político no quiere que nadie esté por encima de él. Pero te guste o no, el hombre espiritual es superior a ti. Tú no puedes provocar una transformación en la consciencia de la gente; él sí.

Ciertamente, la espiritualidad no debería descender de lo sagrado a los asuntos triviales de la política. Así que en este punto estoy de acuerdo: la espiritualidad y la política deberían estar separadas. La distancia es grande. La espiritualidad es una estrella del firmamento y los políticos son criaturas rastreras de la tierra. Están separadas. No hay duda de que deben permanecer separadas. Pero los políticos deberían recordar que se ocupan de asuntos mundanos. Y esa no es la verdadera meta de la Humanidad.

La gente espiritual está haciendo un enorme esfuerzo para elevar a la Humanidad, para elevar su consciencia, su amor, su compasión, hasta un punto donde las guerras sean imposibles, donde los políticos no puedan engañar a la gente, donde sus mentiras y sus promesas queden al descubierto. Esto no es intervenir en la política, es sencillamente proteger a la gente de la explotación de los políticos. La separación ya es un hecho. ¿Quién ha metido la idea a los políticos de que la espiritualidad y la política no están separadas?

EL PODER

La política es algo que pertenece a las cloacas. La espiritualidad pertenece al cielo abierto y limpio, como el pájaro volando a través del sol para llegar al centro mismo de la Existencia.

Es muy cierto que la gente espiritual no participará en la política, pero los políticos deberían aprender a ser humildes; su poder no debería cegarles. El poder corrompe y el poder absoluto, corrompe absolutamente; todos los políticos están corrompidos por el poder. ¿Y qué poder tienen? El de matarte. Su poder es el poder del carnicero, nada glorioso ni respetable.

El hombre espiritual tiene una calidad de poder totalmente diferente. Éste radica en su presencia, en su gran amor y reverencia por la vida, en su gratitud a la Existencia.

No deberíamos olvidar que lo inferior debe permanecer dentro de sus límites y que se debería pedir consejo a los sabios para resolver los problemas que los políticos son incapaces de resolver; ni siquiera tienen un cerebro adecuado para resolverlos. Pero las intenciones de los políticos son totalmente distintas. Lo que ellos quieren es que la política sea el único poder que domine al mundo entero, incluyendo a la espiritualidad, y que sea la espiritualidad la que siga los dictados de la política.

Condeno absolutamente esa idea. La espiritualidad no puede seguir los dictados de los políticos. Son los políticos los que deberían aprender a escuchar el consejo de la gente espiritual. Los problemas son tan pequeños que cualquier hombre con inteligencia y buena voluntad puede fácilmente resolverlos. Pero el político no quiere resolverlos; solo habla de resolverlos, porque su poder depende de la cantidad de problemas que tengas. Mientras más problemas tengas y más desgraciado seáis, más poderosos serán.

Para la consciencia espiritual, cuanto más dichoso seas, más amoroso, más alegre, más jubiloso... quiere que tu vida sea una canción, una danza, porque ésta es la única forma de rendir culto a la fuente de toda vida: con nuestra alegría, con nuestra danza y nuestras canciones.