VIDA RELIGIOSA MODERNA
驴Es posible una vida religiosa en este mundo moderno?
Lo cual no significa hacerse monje o unirse a un grupo organizado de monjes. Podremos descubrir por nosotros mismos qu茅 es realmente, verdaderamente una vida religiosa solo cuando comprendamos lo que son en verdad las religiones y dejemos todo eso de lado, no pertenezcamos a ninguna religi贸n, a ninguna religi贸n organizada, a ning煤n gur煤, y no tengamos ninguna autoridad, psicol贸gica o la as铆 llamada espiritual.
La autoridad espiritual no existe en absoluto.
Ese es uno de los mayores cr铆menes que hemos cometido: hemos inventado al mediador entre la verdad y nosotros mismos. As铆, uno empieza a investigar qu茅 es la religi贸n, y en el mismo proceso de esa investigaci贸n vive una vida religiosa, no al final de ello. En el mismo proceso de mirar, observar, discutir, dialogar, cuestionar y no tener ninguna creencia o fe, uno ya est谩 viviendo una vida religiosa.
LA MENTE RELIGIOSA
La mente religiosa es diferente a una que cree en la religi贸n.
Uno no puede ser religioso y sin embargo, ser hind煤, musulm谩n, cristiano o budista. Una mente religiosa no busca en absoluto, no puede experimentar con la verdad. La verdad no la dicta el placer o dolor de uno, o su condicionamiento como hind煤, o cualquier religi贸n a la que pertenezca. La mente religiosa es un estado de la mente en el cual no hay miedo, y por tanto, ninguna creencia en absoluto, tan solo lo que es. Lo que realmente es.
驴Podemos descubrir por nosotros mismos cu谩l es la mente religiosa?
El cient铆fico en su laboratorio es realmente un cient铆fico; no es persuadido por su nacionalismo, por sus miedos, por sus vanidades, ambiciones y exigencias limitadas; all铆 est谩 meramente investigando. Pero fuera del laboratorio es como cualquier otra persona con sus prejuicios, ambiciones, vanidades, celos, con su nacionalidad y todo eso.
Una mente as铆 no tiene acceso a la mente religiosa.
La mente religiosa no funciona desde un centro de autoridad, centro que puede ser conocimiento acumulado como tradici贸n, o experiencia acumulada -la cual, en realidad, contin煤a la tradici贸n, contin煤a el condicionamiento-.
El esp铆ritu religioso no piensa en funci贸n del tiempo, de resultados inmediatos, de una reforma inmediata dentro del patr贸n de la sociedad.
La mente religiosa no es una mente ritualista, no pertenece a ninguna iglesia, a ning煤n grupo, a ning煤n patr贸n de pensamiento. La mente religiosa es la mente que ha penetrado en lo desconocido, y uno no puede dar con lo desconocido excepto de un salto; no puede entrar en lo desconocido mediante un c谩lculo cuidadoso.
La mente religiosa es la verdaderamente revolucionaria, y la mente revolucionar铆a no es una reacci贸n a lo que ha sido. La mente religiosa es, en realidad, explosiva, creadora -no creadora en el sentido de lo que esa palabra implica para la poes铆a, la decoraci贸n, la arquitectura, la m煤sica, etc.-; es una mente que se halla en estado de creaci贸n.
LA MENTE ESPIRITUAL
驴Hay una esencia espiritual en el hombre?
Todo lo que es la mente espiritual es por esencia sin tiempo, intemporal, es eterno, lo eterno est谩 m谩s all谩 del nacimiento y de la muerte. Si no tiene tiempo significa que no hay continuidad.
Uds. dicen que hay una esencia espiritual que es el yo y que continua y a la vez Uds. dicen que es intemporal. Pero no es as铆, lo que es espiritual es sin tiempo y por tanto est谩 m谩s all谩 de la continuidad.
Como nuestra vida es principalmente una reacci贸n de nuestros centros f铆sicos, y como ello causa perturbaci贸n y dolor, tratamos de huir hacia lo que llamamos religi贸n, hacia el reino de la espiritualidad.
Los dogmas, los misterios y los ritos no conducen a la vida espiritual.
La educaci贸n religiosa, en su verdadero sentido, ha de estimular al ni帽o a comprender su propia relaci贸n con las personas, las cosas y la naturaleza. No hay existencia sin relaci贸n; y sin el conocimiento de s铆 mismo toda relaci贸n con uno o con muchos, trae conflictos y dolores.
Por supuesto que explicar esto cabalmente a un ni帽o es imposible; pero si el educador y los padres captan a plenitud el significado de la convivencia, entones por su actitud, su conducta y su lenguaje, seguramente podr谩n trasmitir al ni帽o la significaci贸n de la mente espiritual, sin necesidad de usar muchas palabras ni muchas explicaciones.
Las religiones organizadas, con su autoridad temporal y espiritual, son igualmente incapaces de traer la paz al hombre, porque son tambi茅n el resultado de nuestra ignorancia y de nuestro temor, de nuestros artificios y ego铆smos.
CREENCIAS INTUITIVAS
Hay creencias que percibimos como si fueran de la intuici贸n.
Pero no es as铆. Estas creencias son el resultado de esperanzas, anhelos y temores secretos; ellas nos gu铆an inconscientemente, nos fuerzan a emprender ciertas actividades, y toda experiencia es traducida de acuerdo con nuestras creencias y nuestros ideales.
Por eso no hay comprensi贸n de la vida, sino tan solo acopio de recuerdos auto protectores que aumentan en su intensidad y limitaci贸n a causa de nuevas experiencias.
Si est谩n atentos, observar谩n que este proceso tiene lugar en ustedes y que sus actividades tratan de aproximarse siempre a un patr贸n, a un ideal. La aproximaci贸n a un ideal es llamada 茅xito, realizaci贸n, felicidad; pero lo que uno ha logrado de hecho es rigidez, completo aislamiento y autoprotecci贸n al escapar hacia la seguridad. Por lo tanto, no hay comprensi贸n de la vida ni terminaci贸n de la ignorancia con su dolor y su confusi贸n.
LAS ORGANIZACIONES
No debemos pertenecer a ninguna organizaci贸n de tipo espiritual.
Comprendan esto. Puedo utilizar una organizaci贸n que me lleve a Londres, por ejemplo, esa es un tipo de organizaci贸n diferente, es simplemente mec谩nica, como el correo o el tel茅grafo. Puedo utilizar un autom贸vil o un buque para viajar, tan solo son mecanismos f铆sicos que nada tienen que ver con lo espiritual.
Ninguna organizaci贸n puede conducir al hombre a la espiritualidad.
Como dec铆a antes, mi prop贸sito es hacer que los hombres sean incondicionalmente libres, porque sostengo que la 煤nica espiritualidad es la incorruptibilidad del propio ser, que es eterno, que es la armon铆a entre la raz贸n y el amor. Esa es la absoluta e incondicionada Verdad que es la Vida misma.
Deseo, por tanto, que el hombre sea libre, que se regocije como el p谩jaro en el cielo claro; libre de toda carga, independiente, inamovible en esa libertad.
Deben liberarse de todas las cosas, liberarse de sus complicaciones, de sus enredos; y para esto, no necesitan ninguna organizaci贸n basada en una creencia espiritual.
La Verdad est谩 en cada uno; no est谩 lejos ni cerca, est谩 eternamente ah铆.
Jiddu Krishnamurti