El Ego es la fabrica de creencias inexistentes

Recuerda el sentimiento que experimentas cuando alguien te elogia, cuando te ves aprobado, aceptado, aplaudido Y compáralo con el sentimiento.

ANTHONY DE MELLO

EL EGO ES PROGRAMADOR DE CREENCIAS

  1. El Ego es la fábrica de creencias inexistentes en nuestra mente, las cuales nosotros mismos hemos permitido que tomen el control actual de nuestra vida.
  2. Vivir una vida desde el ego tiene dos extremos, uno es aceptar vivir según como las demás personas quieren y el otro es aferrarte a tus ideologías para imponerlas a otros.
  3. Pudiera ser que en el transcurso de nuestra vida hemos dejado inconscientemente que nuestra mente haya aceptado una narración dramática de la realidad.
  4. Cuando nosotros somos controlados por el ego, es cuando aceptamos creencias falsas de quienes debemos ser, por opinión de otros y no por convicción propia.
  5. Esto nos lleva a experimentar ilusiones auto engañosas las cuales nosotros mismos hemos creído y aceptado, aunque en realidad nunca estuviéremos convencidos.
  6. Visto a través de los ojos del ego, mi identidad dependerá de las opiniones y juicios que los demás tienen de mí, dejando a un lado lo que realmente yo sé de mi.
  7. La necesidad de aceptación hace que tomemos conceptos erróneos de los demás, aceptándolos como ciertos, sin realmente reflexionar nuestra verdadera opinión.
  8. Nuestro ego siempre está en busca de alguien que nos aprecie y nos de atención, si nos quieren estaremos felices, pero si nos desprecian creemos que no valemos nada.
  9. Es decir, vivir la vida desde el ego es experimentar un destino el cual no elegimos tener, pero lo llevamos a cabo solo por lograr la aceptación de otras personas.
  10. Así mismo también el otro lado del ego consiste en no estar de acuerdo con la forma de pensar de otros aferrándote a intentar cambiar a las demás personas.
  11. Este otro extremo dominado por el ego te conlleva a crear conflictos y exageraciones de situaciones que estés en desacuerdo, solamente con el fin de tener la razón.
  12. Competir, pelear, comparar, rechazar, criticar, separar, demostrar superioridad y ser reconocido, son actitudes de una persona dominada por el ego.
  13. La necesidad de demostrar y presumir nuestros logros, identificándonos desmedidamente en nuestros triunfos son parte de una vida controlada por el ego.
  14. El ego es la necesidad de sentir ese reconocimiento de los demás, identificarte con tus logros, demostrar que se tiene la razón o sentirte superior a los demás.
  15. El mayor obstáculo en el camino de la espiritualidad es vivir desde el ego, ya que éste contempla el conflicto como su aliado y la paz como su enemigo.
  16. Viviendo desde nuestro ego, nuestras percepciones estarán fragmentadas, ya que desde ahí solo veremos minúsculas porciones de las situaciones, sin ver la totalidad.
  17. Vivir desde el ego es olvidar nuestra verdadera esencia, es vivir sin recordar nuestro verdadero Ser, y lo que realmente somos, más allá de nuestro cuerpo y alma.
  18. Mejor liberémonos de la necesidad de aceptación, de quedar bien con todos, de ganar las discusiones, de demostrar tener la razón y de sentirnos superiores a los demás.
  19. En la medida que seamos conscientes del ego, podremos ir disolviéndolo, permitiendo que el estado natural de paz vuelva a expandirse sin más sufrimiento.
  20. Entre más conciencia de la existencia del ego, más podremos disolver y extinguir proporcionalmente los autoengaños aceptados causantes de todo nuestro sufrimiento.
  21. Vivir desde el espíritu es observar todas las ilusiones los cuales hemos aceptado, haciendo posible por fin, despertar del sueño sufrido que hemos aceptado y creado.
  22. Debemos recordar que nosotros somos seres con libre albedrio y nosotros tenemos autoridad para elegir que realidad queremos vivir y que realidad rechazar.
  23. Vivir una vida desde el espíritu es darse cuenta que es mejor compartir diferentes percepciones y puntos de vista con los demás, pero a través de un diálogo respetuoso.
  24. Identificar el ego es vivir una vida más relajada, sin tomarse las cosas tan en serio y estar consciente del arte de comprender a cada uno según su individualidad.
  25. Desarrollando la empatía y aceptando a las personas solo por existir y no por lo que han hecho en su vida, es vivir desde el espíritu edificando a los demás.
  26. Observando e identificando el ego desde el espíritu, es no tomarse nada en forma personal y no sentirse ofendido de las opiniones de las demás personas.
  27. Vivir inteligentemente desde el espíritu es hablar de manera positiva con todos los que nos rodean y en todo momento, cauterizando la negatividad.
  28. Ahora mejor teniendo consciencia de la existencia del ego, lo observaremos y analizaremos desde nuestro espíritu, controlando el destino de nuestra vida.
  29. Con una identidad bien definida y desarrollando nuestra verdadera personalidad con la cual Dios nos diseño, seguramente contribuiremos de forma positiva al mundo.