Aprender a escuchar con el corazón

El conferencista John C. Maxwell, enseña como aprender a escuchar con el corazón. Recuerda, puedes persuadir a los demás con tus oídos, aprende hacerlo.

JOHN CALVIN MAXWELL

ESCUCHE CON EL CORAZÓN

Es importante escuchar lo que no se dice

Si usted ya es un buen escuchador, ha avanzado mucho. Lo único que tiene que hacer es escuchar entre líneas para descubrir pistas que le digan cómo se sienten los demás. Si usted es más lento en aprender, le tomará un tiempo aprender la habilidad de escuchar con el corazón, pero cualquiera lo puede hacer. No se necesita ser un psicólogo entrenado.

ESCUCHAR CON EL CORAZÓN

Aprender a escuchar con el corazón

ENFÓQUESE EN LA PERSONA

Herb Cohen, de quien se dice que es el mejor negociador del mundo, dice: Escuchar con efectividad requiere más que oír las palabras. Es necesario encontrar el sentido y entender lo que se dice. Después de todo, el sentido no está en las palabras sino en las personas. Muchos se enfocan más en las ideas que les están comunicando y casi parecen olvidarse de la persona. Usted no puede hacer eso, sino que debe escuchar con el corazón.

Yo soy impaciente por naturaleza, por eso continuamente tengo que luchar con la tendencia de poner agenda primero. Pienso que ese es el caso de la mayoría de los que no saben escuchar. Si eso le sucede a usted, baje la velocidad y ponga a la persona en primer lugar. Enfóquese en el individuo, no solo en las ideas que se expresan.

DESTAPE SUS OÍDOS

Aun cuando haya comenzado a enfocarse en la persona con la que está conversando, puede resultarle difícil escuchar de manera efectiva. Aquí hay algunas barreras potenciales:

Distracciones. Llamadas telefónicas, el televisor, los localizadores y cosas como esas pueden hacer que el escuchar bien sea casi imposible.

Actitud defensiva. Si ve las quejas o la crítica como un ataque personal, quizás se ponga a la defensiva. Una vez que empiece a protegerse, le importará muy poco lo que otros piensen o sientan.

Mente cerrada. Cuando piensa que tiene todas las respuestas, su mente se cierra. Y cuando su mente se cierra, también lo hacen sus oídos.

Proyección. Atribuir automáticamente sus propios pensamientos y sentimientos a los demás no le permite percibir cómo se sienten.

Suposiciones. Cuando usted se precipita en sus conclusiones, se está deshaciendo de su propio incentivo para escuchar.

Orgullo. Pensar que tenemos poco que aprender de los demás es quizás la peor de las distracciones para escuchar. Si usted está lleno de su ego no tendrá espacio para lo que digan los demás.

Obviamente, su meta es quitar esas barreras para tener una buena comunicación...

En lo posible, póngase en un buen ambiente físico donde pueda escuchar; lejos de ruidos y distracciones. Y también póngase en un buen ambiente mental para escuchar. Haga a un lado sus defensas y sus nociones preconcebidas de tal forma que esté abierto a la comunicación.

ESCUCHE CON DINAMISMO

Hay una diferencia entre escuchar pasivamente y escuchar de manera dinámica. Para escuchar con el corazón, esa acción tiene que ser activa. En su libro Este es tu barco, el capitán Michael Abrashoff explica que la gente suele hablar con dinamismo más que escuchar con dinamismo. Cuando él decidió convertirse en un escuchador dinámico, aquello hizo una gran diferencia en él y en su tripulación.

Él escribió...

No tuvo que pasar mucho tiempo para que me diera cuenta que tripulación era talentosa, inteligente y llena de buenas ideas que con frecuencia no resultaban en nada porque nadie con autoridad les ponía atención. Al igual que la mayoría de las organizaciones, la Marina parecía poner a los administradores como simples transmisores, lo cual minimizaba su recepción. Estaban condicionados a dictar las órdenes de arriba, no a escuchar las sugerencias que venían de abajo.

Así es que decidí que trabajo era escuchar con dinamismo y recolectar todas las buenas ideas que tripulación tuviera para mejorar la operación del barco. Algunos tradicionalistas pueden considerar esto como una herejía, pero en realidad es simple sentido común. Después de todo, la gente que realiza el trabajo interno en el barco ve cosas que los oficiales no ven. Me parecía prudente que, como capitán, me esforzara para ver el barco a través de los ojos de la tripulación. Algo sucedió en mí gracias a esas entrevistas, llegué a respetar enormemente a tripulación. Ya no eran solamente cuerpos sin nombre o personas a quienes yo les ladraba órdenes. Me di cuenta que ellos… tenían esperanzas, sueños, personas a quienes amaban y por eso deseaban creer que lo que estaban haciendo era importante. En consecuencia, querían ser tratados con respeto.

Hay una diferencia entre escuchar pasivamente y escuchar de manera dinámica. Para escuchar con el corazón, esa acción tiene que ser activa.

Con el cambio de actitud de Abrashoff, su tripulación se transformó, su barco dio un giro completo y los resultados fueron asombrosos.

ESCUCHE PARA ENTENDER

La causa fundamental de casi todos los problemas de comunicación es que la gente no escucha para poder entender, sino que escucha para poder contestar. David Burns, un médico y profesor de psiquiatría de la Universidad de Pennsylvania dice: La equivocación más grande que usted puede cometer al tratar de hablar convincentemente es poner su más alta prioridad en expresar sus ideas y sentimientos. Lo que la mayoría de las personas en realidad quieren es que se les escuche, respete y entienda. Si usted desea satisfacer las necesidades de los demás y hacer que se sientan valoradas sinceramente, entonces necesita escuchar.

Una de las ironías de llegar a ser un buen escuchador es que escuchar a otros y hacerlos sentir comprendidos, tiene también un lado beneficioso. Según Burns, Cuando la gente se da cuenta que se le comprende, se sienten más motivados para entender el punto de vista suyo. Escuchar con el corazón da como resultado una relación donde todos ganan.

RECAPITULANDO

Pocos temas sobre las relaciones han tenido más apoyo empírico que la importancia de escuchar activamente. A esto, los psicólogos le llaman a veces escuchar con el tercer oído. Y en conclusión, la mayoría de los estudios demuestra exactamente que cuando escuchamos tratando de tener una comprensión genuina, ya no estamos haciendo el papel de escuchadores, sino que estamos totalmente involucrados en el momento y la persona lo sabe.

Aplique estas enseñanzas a su propia vida...

OLVÍDESE

De tratar de dar su opinión y utilice su energía para comprender la posición de la otra persona.

PREGÚNTESE

¿Cómo puedo comprender mejor lo que esta persona está sintiendo y pensando?

HÁGALO

Escuche con dinamismo eliminando las distracciones y enfocándose en el punto de vista de la otra persona.

RECUERDE

La mejor manera de persuadir a los demás, es con los oídos.

Escuchar con el corazón es hacer contacto visual, no interrumpir, no cambiar el tema.

John Calvin Maxwell