LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

TU LUZ INTERIOR
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

 

NOVEDADES MÁS RECIENTES

FRASE GRÁFICAFRASE TEXTO

CUENTO PARA HOY

FRASES REFRANES HISPANOS

CITAS Y PENSAMIENTOS REFRANES HISPANOS

Publicación mas reciente de Refranes Hispanos sobre espiritualidad y crecimiento

| BUSCAR | DOBLES | FAMOSAS | HUMOR |
|
FILÓSOFOS | CONCIENCIA |

REFRANES HISPANOS

| FRASES | ESCRITOS |

Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.

Cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo.

Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.

Cada persona es dueña de su silencio y esclava de sus palabras.

Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.

El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.

A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

El perro del hortelano, ni come ni deja comer al amo.

El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.

El que parte y reparte, se queda con la mejor parte.

Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.

A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.

Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.

Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.

No vendas la piel de oso antes de haberlo cazado.

No te cierres una puerta, si no has abierto otra.

Del jefe y del mulo cuanto más lejos más seguro.

Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos.

Antes de hacer nada, consúltalo con la almohada.

Afortunado en el juego, desafortunado en amores.

Cada uno cuenta de la feria como le va en ella.

El que vive de favores, sirve a muchos señores.

Aunque la mona se vista de seda. mona se queda.

De la calle vendrá, quien de tu casa te echará.

Dime de que presumes y te diré de que careces.

Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.

En el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

Al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Cree el ladrón que todos son de su condición.

Más discurre un hambriento que cien letrados.

Si dices las verdades, pierdes las amistades.

Si hay trato, pueden ser amigos perro y gato.

A la cama no te irás sin saber una cosa más.

No por mucho madrugar, amanece más temprano.

Cada cual en su casa y Dios en la de todos.

Más vale llegar a tiempo que rondar un año.

A gusto de los cocineros comen los frailes.

A todo se acostumbra uno, menos a no comer.

No hay peor sordo que el que no quiere oír.

El que siembra viento, cosecha tempestades.

Más vale pájaro en mano que ciento volando.

El que no se consuela, es porque no quiere.

Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.

Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.

Dime con quien andas y te diré quien eres.

Al revés te lo digo para que me entiendas.

Resultó peor el remedio que la enfermedad.

Casa con dos puertas, mala es de guardar.

A caballo regalado no le mires el diente.

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

De lo que no veas, ni la mitad te creas.

Primero es la obligación que la devoción.

Después de la tempestad, viene la calma.

No se hizo la miel para la boca del asno.

Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.

Con las glorias se olvidan las memorias.

Obras son amores, que no buenas razones.

Por un oído me entra y por otro me sale.

El que quiera peces que se moje el culo.

De aquellos polvos, vienen estos lodos.

Para ese viaje no se necesitan alforjas.

Cuando menos se piensa, salta la liebre.

Antes se coge al mentiroso que al cojo.

No hay tonto que no se tenga por listo.

El gato escaldado, del agua fría huye.

No quieres caldo, pues toma tres tazas.

En martes, ni te cases ni te embarques.

Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.

Algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Agua que no has de beber déjala correr.

Del dicho al hecho hay un buen trecho.

Ante la duda, la más tetuda. inmediata.

A río revuelto, ganancia de pescadores.

Una cosa es predicar y otra dar trigo.

¿Dónde va Vicente?, donde va la gente.

Contra la fortuna, no hay arte alguna.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Quien bien te quiere, te hará llorar.

El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

De lo que no cuesta, llena la cesta.

El que fue a Sevilla perdió su silla.

El que a hierro mata, a hierro muere.

El que pega primero, pega dos veces.

Quien no se aventura, no pasa la mar.

De noche todos los gatos son pardos.

A enemigo que huye, puente de plata.

Aprendiz de todo y oficial de nada.

De donde no hay, no se puede sacar.

A cada cerdo le llega su San Martín.

Nunca es tarde si la dicha es buena.

El ojo del amo engorda el caballo.

Muerto el perro, se acabó la rabia.

A Dios rogando y con el mazo dando.

Corazón codicioso, no tiene reposo.

Cuanto más se tiene, más se quiere.

Del árbol caído, todos hacen leña.

Como éramos pocos, parió la abuela.

Dentro de cien años, todos calvos.

Nunca digas de este agua no beberé.

El mejor escribano echa un borrón.

Consejos vendo, y para mí no tengo.

Cría cuervos y te sacarán los ojos.

El que algo quiere, algo le cuesta.

Ande yo caliente y ríase la gente.

Cada maestrillo tiene su librillo.

A grandes males, grandes remedios.

Nadie escarmienta en cabeza ajena.

Con pan y vino, se anda el camino.

A falta de pan, buenas son tortas.

A quien mucho tiene, más le viene.

El buen paño en el arca se vende.

Mal de muchos, consuelo de tontos.

El hambre es muy mala consejera.

No tires piedras sobre tu tejado.

Quien nace lechón, muere gorrino.

Poderoso caballero es don dinero.

Vísteme despacio que tengo prisa.

En boca cerrada no entran moscas.

Donde fueres, haz lo que vieres.

Dios los cría y ellos se juntan.

Cuando el río suena, agua lleva.

El que ríe el último, ríe mejor.

Coser y cantar, todo es empezar.

El pez grande se come al chico.

El que mucho habla, mucho yerra.

El que tiene padrino se bautiza.

Nadie tira piedras a su tejado.

A buenas horas, mangas verdes.

Ahora adulador, mañana traidor.

Quien da primero, da dos veces.

Pesar ajeno, no quita el sueño.

A buen hambre, no hay pan duro.

A quien madruga, Dios le ayuda.

Cuanto más vieja, más pelleja.

El buey suelto, bien se lame.

Año de nieves, año de bienes.

Que cada palo aguante su vela.

Nunca llueve a gusto de todos.

Perro ladrador, poco mordedor.

Por el hilo se saca el ovillo.

No es oro todo lo que reluce.

Al pan, pan, y al vino, vino.

El que la sigue, la consigue.

Burro grande, ande o no ande.

El que guarda, siempre tiene.

En la variedad está el gusto.

En todas partes cuecen habas.

El que mucho ofrece, poco da.

Quien tiene boca se equivoca.

Haz bien y no mires a quien.

Más vale prevenir que curar.

Cada moneda tiene dos caras.

Agua pasada no mueve molino.

El hambre aguza el ingenio.

Cría fama y échate a dormir.

Ave que vuela, a la cazuela.

Dios aprieta pero no ahoga.

Date prisa, pero no corras.

El que avisa no es traidor.

A otro perro con ese hueso.

El que se excusa, se acusa.

La ocasión la pintan calva.

Poco a poco se llega antes.

A la tercera va la vencida.

A nadie le amarga un dulce.

A más años, más desengaños.

El hábito no hace al monje.

A donde las dan las toman.

Palos con gusto no duelen.

Tanto tienes, tanto vales.

El que se pica, ajos come.

A rey muerto, rey puesto.

Antes de meter, prometer.

Más vale maña que fuerza.

El que no llora, no mama.

El que espera, desespera.

Calumnia, que algo queda.

A mal tiempo, buena cara.

Más vale tarde que nunca.

Rectificar es de sabios.

Donde las dan las toman.

Sarna con gusto no pica.

El saber no ocupa lugar.

Contigo, pan y cebolla.

Piensa mal y acertarás.

Tras cornudo, apaleado.

El tiempo todo lo cura.

Dame pan y dime tonto.

Ni tanto ni tan calvo.

Amor con amor se cura.

Cada loco con su tema.

El que calla, otorga.

Pelillos a la mar.

A lo hecho, pecho.

Bon apetit.