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JORGE BUCAY

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Aceptarse a uno mismo es un desafío para la propia salud y se traduce en no debatir conmigo mismo por ser como soy. No enojarme por no ser como otros quieren que sea y no castigarme por no comportarme como a otros les gustaría que lo hiciera.

Etapas del duelo regular: 1. Incredulidad: negación, parálisis. 2. Regresión: llanto, desesperación. 3. Furia, generada por el hecho de sentirse abandonado. 4. Culpa, por no haberlo podido salvar. 5. Desolación. 6. Fecundación. 7. Aceptación.

La capacidad de reírse de uno mismo es una forma de disfrutar algunas extrañas y absurdas cosas que nos pasan. Es una señal de madurez, que pertenece a quien no tiene la necesidad de ser correcto o exitoso para sentirse seguro de sí mismo.

La cosa más importante en el proceso del duelo es aprender a enfrentar la ausencia de lo que no está, es tolerar la impotencia frente a lo que se rompió, es hacerse fuerte para poder soportar la conciencia de todo lo que no pudo ser.

Nunca dependiendo de la palabra de los otros, pero siempre escuchándola. Nunca obedeciendo el consejo de los demás, pero siempre teniéndolo en cuenta. Nunca pendiente de la opinión de afuera, pero siempre registrándola con claridad.

La flexibilidad nos ayuda a adaptarnos a los posibles cambios, nos convierte en seres creativos y a empatizar con otros. La flexibilidad, especialmente, nos brinda la audacia para conseguir formas distintas de ser felices.

El amor, para mí, es una decisión sincera de crear para el ser amado un lugar tan amplio como para que pueda elegir qué hacer con su vida, su cuerpo y sus sentimientos, aunque esa decisión no me agrade ni me incluya.

Con algunas, personas cuento para divertirme. Con otras personas, cuento para conversar, para que me abracen cuando lo necesito, para que me presten dinero, para que me cobijen, me protejan o para que me aconsejen.

Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño. Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos.

El conocernos a nosotros mismos es realizar una mirada al interior, conectarnos con nuestras creencias, pensamientos, sentimientos y con lo que en realidad somos, mucho más allá de lo que a otros les gustaría.

Soy el responsable de mis decisiones, por lo que soy responsable de estar quieto o moverme, tomar una decisión o quedarme silencio, insistir o desistir, correr riesgos y buscar ese mundo que necesito.

Cuando nos amamos, somos capaces de aceptarnos y valorarnos sin juzgar nuestras carencias, nuestra imperfección y nuestra vulnerabilidad. Cuando nos amamos, no perdemos tiempo intentando cambiarnos.

En la mayoría de los casos de separación el problema no radica en la relación que existe entre las dos personas, sino en los problemas sin resolver de uno de ellos (o de ambos) con su propio pasado.

Si para sentirse orgulloso de nosotros mismos dependemos del éxito, entonces la autoestima se convertiría en una ficción, una simple vanidad, y los logros sólo servirán para satisfacerla.

Es de inseguros el querer que quienes te rodean cumplan tus órdenes o se comporten como tú quieres. Amar significa dar libertad, es permitir al otro que sea como realmente quiere ser.

Me preocupa quienes buscan el amor, como si se tratara de algo terminado. Se creyeron el amor que nos venden en las películas pero uno no busca el amor, sino que lo construye.

Una persona neurótica es inmadura, alguien que no puede disfrutar plenamente de la vida, quien no vive en el presente y alguien que interrumpe plenamente su proceso vivencial.

Cuando tú me criticas, en realidad estás criticando a las partes de mí que te resultan idénticas a las tuyas. Una roca no me irritará al menos que se encuentre en mi camino.

Moisés vio a Dios en una zarza sin mucho valor que ardía en medio del desierto. Buda alcanzó la iluminación durmiendo debajo de una higuera. Jesucristo nació en un pesebre.

Una persona neurótica no necesita un terapeuta que la cure ni un padre que lo cuide. Todo lo que necesita es un maestro que le muestre en qué punto del camino se perdió.

Cada vez que tenemos la certeza de que algo malo va a pasar, sin ser conscientes de ello (o siéndolo), buscaremos la manera de hacer que algo terrible pase de verdad.

Me doy a mí mismo el permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si eso es lo que quiero, o de callármelo, si es que eso es lo que me conviene.

Cargamos con las penas que no pudimos expresar en nuestra niñez, como si fueran un bolso. Estas se expresan en nuestras reacciones sin que nos demos cuenta de ello.

El duelo no es igual a estar enfermo. Al contrario, es el proceso que conlleva a la superación de una pérdida, es la garantía de desarrollo, crecimiento y salud.

El fracaso, si es que se le puede llamar así, es la expresión que utilizamos para decir que la relación ha dejado de ser nutritiva para alguno de los dos.

Absolutamente todos los miedos que tenemos, los hemos aprendido, no son innatos del ser humano. Hemos aprendido a tener miedo porque nos lo han enseñado.

Desde hoy te amaré con silencio, ausencias y distancias; te amaré sin poemas con pocas acciones o palabras. Desde hoy te amaré así, como tú me amas a mí.

Cuando pierdes a alguien, como en ningún otro momento, el dolor atraviesa el tiempo. Duele el pasado, duele el presente y especialmente duele el futuro.

No creo en sentencias, pero considero que hay algo por aprender en cada episodio de la vida, aprendizaje que te hace crecer, crecimiento que te enseña.

Pero, si yo amo a alguien, y lo amo con todo mi corazón, ¿no es cierto acaso que no puedo vivir sin él? Y yo siempre contesto: no, la verdad es que no.

La propuesta es que yo me responsabilice, que me haga cargo de mi, que termine adueñándome para siempre de mi vida. Nadie puede recorrer por nosotros.

Jorge Bucay es un terapeuta gestáltico y escritor argentino. Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado a disfrutar del amor.

Cuando era pequeño me encantaban los circos y lo que más me gustaba eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante encadenado.

Si me valoro, me acepto, me siento orgulloso de mí, y me respeto, las cosas que haga redundarán en mi crecimiento personal y querré superarme.

Grabamos en nuestra memoria “no puedo y nunca podré”. Hemos vivido teniendo ese mensaje que nos impusimos y nunca más lo intentamos de nuevo.

Cada uno de los encuentros en mi vida ha sido como cada libro que he leído: una lección de vida que me llevó a ser la persona que soy hoy.

En las circunstancias que no podemos liberarnos del ego ni tan sólo un momento, la figura que tendremos de nosotros se volverá una cárcel.

Nadie puede tener conocimiento por ti, ni crecer, buscar o hacer lo que tú deberías realizar. La propia existencia no admite sustitutos.

La muerte permite que busques a ese ser amado en los tesoros que guardas en tu corazón, es entender que el amor no termina con el duelo.

Si no pienso en mí entonces ¿quién lo hará? Y de pensar únicamente en mí mismo entonces ¿quién soy? Y de no ser ahora entonces ¿cuándo?

Mientras la puerta esté abierta sabré que estás ahí, porque tú decidiste quedarte, porque si quisieras marcharte, ya lo habrías hecho.

Hay circunstancias en donde miras hacia atrás y no sabes qué sucedió. Simplemente sabes que desde ocurrió, nada volvió a ser igual.

La cultura del consumo ha creado como consecuencia una actitud de rivalidad y comparación que nos educa a confrontarnos con otros.

Si ser aprobados por los demás implica dejar de ser nosotros mismos, es demasiado caro y se convierte en una búsqueda sin sentido.

El sabio no pretender nada, ni ser bueno, fuerte, dócil, ni rebelde, tampoco contradictorio ni coherente. Simplemente, quiere ser.

Los principales obstáculos los encontramos en nuestro interior, y el problema es que no siempre tenemos disposición de admitirlo.

Me aterra vivir con una persona que me considere imprescindible en su vida, pues son pensamientos de manipulación y siniestros.

La principal virtud de un héroe es enfrentarse a las cosas sin tener que esforzarse en ser lo que los demás dicen que debe ser.

Jamás debemos olvidar quiénes somos o de dónde venimos, la vida da vueltas y existe la posibilidad de regresar al mismo lugar.

La muerte de un ser querido, cualquiera que sea el vínculo, es la experiencia más dolorosa por la que puede pasar una persona.

Es tu derecho y obligación ser quien realmente eres. Lo mejor que puede suceder es que te conviertas en alguien auténtico.

Yo no sabía si era yo quien siempre elegía mal las compañías o si la gente acababa siendo diferente de lo que yo pensaba.

El valor de las cosas que no son materiales es tan subjetivo que sólo uno puede determinar si un precio es adecuado o no.

Soy yo y tú eres tú.No estoy en este mundo para cumplir con todas tus expectativas y tú no estás para cumplir las mías.

Las personas que dependen de sí mismas no son manipulables. Y al mundo no le agrada aquellos que no se dejan manipular.

Solamente tú eliges hacia dónde y solamente tú decides hasta cuándo, porque tu camino es un asunto exclusivamente tuyo.

El verdadero amor se trata de dos seres enteros, no de mitades que se necesitan entre sí para poder sentirse completos.

Después de andar sólo queda un paso; confiar en el resultado final y en nuestras habilidades, dones y posibilidades.

La felicidad es alcanzable cuando uno no tiene la idea de creer que para ser feliz es necesario sonreír todo el día.

Quiero abrir mi mano y poder soltar lo que no está, lo que no sirve, lo que no es para mí y lo que no me pertenece.

La libertad consiste en ser capaz de elegir entre lo que es posible para mí, y hacerme responsable de mi elección.

Cuando estás en una relación y el otro, pudiendo, no te evita una gota de sufrimiento, entonces todo ha terminado.

Me permito buscar lo que considero que necesito del mundo, y no esperar que alguien me dé el permiso de obtenerlo.

Si siento que soy valioso por ser como soy, me puedo aceptar, puedo aceptar mi autenticidad, puedo ser verdadero.

La verdad es que siempre puedo vivir sin el otro, siempre, y hay dos personas que deberían saberlo: yo y el otro.

Me permito estar y ser quien soy, en lugar de permitir que otro determine cómo debería ser o dónde debería estar.

Si te olvidas de ti mismo, los demás seguirán tu ejemplo, te olvidarán y probablemente deduzcan que no existes.

Me parece horrible que alguien piense que yo no puedo vivir sin él y crea que si decide irse, me voy a morir.

Me permito correr riesgos que decida correr, con la condición de pagar yo mismo los precios de esos riesgos.

Cualquier pensamiento dañino, en la mente de cualquier hombre, puede en cualquier momento destruir el mundo.

Somos lo que somos gracias a todo aquello que hemos perdido, y a cómo hemos gestionado lo que hemos perdido.

Quien es un verdadero buscador crece, aprende y descubre que es el único responsable de lo que le acontece.

Cuando creemos y confiamos en que sí se puede seguir adelante, las posibilidades de avanzar incrementan.

Eres como ese anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte un verdadero experto.

El paso más importante en el crecimiento es volverse un conocedor de uno mismo, de lo peor y lo mejor.

El dolor del duelo no se puede aliviar pidiendo justicia, ni se puede sanar consiguiendo una condena.

No vivamos temblando ante el temor de ser rechazados por aquellos con quienes no estamos de acuerdo.

Qué poca importancia tiene dónde empiezas en comparación con la grandeza de hacia dónde te diriges.

El amor no se haya en nosotros para sacrificarlo por el otro, sino para disfrutar de su existencia.

El amor por otra persona nace de la capacidad de amar, la cual comienza con el amor por uno mismo.

Somos quienes somos gracias a todo lo perdido y a cómo nos hemos conducido frente a esas pérdidas.

Si no quieres tomar riesgos, lo mejor es que renuncies a volar y te quedes por siempre caminando.

La forma positiva de conformarse es llamada aceptación y la forma negativa se llama resignación.

Un recuerdo resulta útil excepto cuando apoyo mi vida en el. Cuando como persona dependo de el.

Para depender de mí mismo tendré que pensarme a mí como el verdadero centro de lo que me pasa.

Equivocarse es parte importante del aprendizaje, pues sin equivocaciones no hay crecimiento.

El amor verdadero no es más que desear inevitablemente que el otro sea quien realmente es.

Cuando eres paciente en un día de rabia, puedes escapar fácilmente de cien días tristes.

Sólo tú eliges dónde y hasta cuándo, porque es tu camino, un asunto exclusivamente tuyo.

El rumbo de la vida lo marca el sentido que alguien quiera darle a su propia existencia.

Si necesitase que alguien esté conmigo todo el tiempo, esa persona debería ser yo mismo.

A veces me gustaría volver a ser el que era cuando soñaba con llegar a ser el que soy.

Para poder volar debes crear un espacio al aire libre en el que puedas abrir tus alas.

Soy el único responsable de mis elecciones, precisamente porque pude elegir otra cosa.

Para empezar a ser mejores con nosotros y con los demás, debemos saber quiénes somos.

No deseo obstruirte, no quiero que estés conmigo porque soy yo quien no te deja ir.

Cuántas cosas cambiarían si pudiésemos disfrutar de nuestros tesoros tal como son.

Me permito sentir lo que siento y no sentir lo que otros sentirían en mi posición.

Enamorarse significa amar la casualidad y amar es apasionarse por las diferencias.

¿Por qué vas por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Cada uno de nuestros duelos es único y cada manera de afrontarlos es irrepetible.

Los cuentos ayudan a dormir a los niños, pero también a despertar a los adultos.

¿Qué importa lo listo que seamos? De igual forma ocasionalmente nos toca perder.

El autorespeto es defender la dignidad por encima de la necesidad de aprobación.

Tu tiempo es sólo de ti. El peor adversario en el duelo es no amarse a sí mismo.

No podemos ser responsables de las emociones, pero sí de que hacemos con estas.

El deseo solamente sirve mientras se dirija hacia la acción que lo satisfaga.

El amor no significa sacrificarse por otro sino disfrutar de su existencia.

No ser como otros quieren que seas puede ser lo mejor que te podría pasar.

Cuando lloró, me di cuenta de que su llanto era exactamente igual al mío.

Todas nuestras neurosis empiezan cuando tratamos de ser lo que no somos.

Solamente se puede cambiar una cosa cuando se deja de combatir con ella.

Dado que estaré conmigo para siempre, bueno sería colocarme de mi lado.

La tristeza es como caer en un pozo pero el sufrimiento es vivir en él.

La ruta marca una dirección. Y una ruta es mucho más que un resultado.

Hay bienes preciados que todos tenemos y que no sabemos cómo valorar.

Quiero que conozcas las cosas que me pertenecen que más te disgustan.

Felicidad es tener certeza de no tener la sensación de estar perdido.

No digas que eres un perdedor antes de llegar a la evaluación final.

Las parejas se separan por las mismas razones por las que se juntan.

No deseo que hagas nada para permanezcas más tiempo del que quieres.

Si quieres que tus sueños se hagan realidad, tienes que despertar.

No vivimos en la realidad, sino en la imagen que tenemos de ella.

Quiero que sepas que hoy cuentas conmigo, de forma incondicional.

No se puede negociar la autenticidad a cambio de una aprobación.

Cuando rió, me di cuenta de que se reía igual que como yo me río

Cuando estés en un callejón sin salida, sal por donde entraste.

Aquel que es sordo siempre cree que los que bailan están locos.

Volar es como un paracaídas. Sólo funciona en altas altitudes.

Quiero que me ayudes sin que intentes tomar decisiones por mí.

Las oportunidades y la suerte siempre visitan a las personas.

Deseo que conozcas cosas mías que seguramente te disgustarán.

Mientras más clásico sean los cuentos, más infeliz será el rey.

De ser cierto que ya no me quieres, te pido, no me lo digas.

No camines encima de mí, porque podría sentir que me pesas.

No somos eternos, ni siquiera nuestra relación será eterna.

Nadie sabe las goteras de una casa hasta que está adentro.

Quiero que me mires sin que proyectes tus opiniones en mí.

Deseo que sepas que cuentas conmigo sin condicionamientos.

El tiempo que se disfruta es el verdadero tiempo vivido.

La belleza aparece en nosotros a partir de quien uno es.

Quiero que tengas una opinión pero sin darme consejos.

Deseo que me cuides, sin que eso resulte en anularme.

No somos más estúpidos porque no tenemos más tiempo.

Deseo que me mantengas sin que te hagas cargo de mí.

No camines delante de mí porque no podría seguirte.

Deberías saber que no «deberías» nada en absoluto.

Quiero que me aceptes sin que pretendas cambiarme.

Tus recuerdos son el ahora, no el allí y entonces.

Nos duele la sociedad y nuestra relación con ella.

No puedes darte por vencido antes de ser vencido.

No camines detrás de mí, porque podría perderte.

Quiero que confíes en mí sin que me exijas nada.

No camines debajo de mí, porque podría pisarte.

Para volar hay que empezar asumiendo riesgos.

Vivo y aprendo, vivo y maduro, vivo y crezco.

Quiero que me protejas sin que me mientas.

Deseo que te acerques pero sin invadirme.

Es caro lo que cuesta más de lo que vale.

Nos duele el corazón y nos duele el alma.

Quiero que me animes sin que me empujes.

Camina a mi lado, porque somos iguales.

Quiero que me oigas sin que me juzgues.

Deseo tu abrazo pero sin asfixiarme.

Necesito de tu ánimo sin empujarme.

Deseo tu confianza sin exigencias.

Deseo tu protección sin mentiras.

La vida, en su totalidad, duele.