FRASES HENRY DAVID THOREAU

FRASES Y CITAS HENRY DAVID THOREAU

HENRY DAVID THOREAU

FRASES HENRY DAVID THOREAU

ESCRITOS HENRY DAVID THOREAU

  • La mayor parte de los hombres, incluso en este país relativamente libre, se afanan tanto en innecesarios artificios y labores absurdamente mediocres, que no les queda tiempo para recoger los mejores frutos de la vida.
  • La mayoría de los lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida no sólo no son indispensables, sino que resultan un obstáculo evidente para la elevación espiritual de la humanidad.
  • La ley jamás hizo a los hombres un ápice más justos; y, en razón de su respeto por ella, incluso los mejor dispuestos se convierten a diario en agentes de la injusticia.
  • Me cuesta menos, en todos los sentidos, el incurrir en pena de desobediencia al Estado que el obedecer, en cuyo caso me sentiría mermado en mi propia estimación.
  • Declaro llanamente mi guerra al Estado, a mi modo, aunque seguiré haciendo uso y obteniendo cuantas ventajas pueda de él, como es habitual en estos casos.
  • Si no logras convencer a una persona de lo malo que está haciendo, procura hacer entonces lo bueno. La gente cree sólo lo que ve.
  • Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza.
  • El costo de una cosa es la cantidad de aquello que yo llamo vida, necesaria para adquirirla, ya sea a corto o a largo plazo.
  • La mayoría de los hombres lleva vidas de tranquila desesperación. Lo que se llama resignación es desesperación confirmada.
  • Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos.
  • La ley nunca hará a los hombres libres; son los hombres los que tienen que hacer la ley libre.
  • Tenía tres sillas en mi casa; una para la soledad, dos para la amistad, tres para la compañía
  • Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica su destino.
  • Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno.
  • El hombre es rico en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir.
  • Si la naturaleza es nuestra madre, entonces Dios o la existencia es nuestro padre.
  • La sabiduría consiste en perseguir los más excelsos fines con los mejores medios.
  • Lee los buenos libros primero, lo más seguro es que no alcances a leerlos todos.
  • Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
  • De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
  • Antes que el amor, el dinero, la fe, la fama y la justicia, dadme la verdad.
  • Nuestra vida siempre es malgastada por el detalle. simplificar, simplificar.
  • Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir.
  • Hay muchos que se van por las ramas, por uno que va directamente a la raíz.
  • Nueve décimas partes de la sabiduría provienen de ser juicioso a tiempo.
  • Hacen falta dos para decir la verdad; uno que hable y otro que escuche.
  • Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación.
  • Hay más religión en la ciencia del hombre que ciencia en su religión.
  • Es tan difícil verse a uno mismo como mirar para atrás sin volverse.
  • Es más deseable cultivar el respeto al bien que el respeto a la ley.

MAS RESULTADOS

  • La abundancia de una clase se compensa con la indigencia de la otra.
  • Nunca mires atrás a menos que estés planeando ir en esa dirección.
  • ¡Como si se pudiera matar el tiempo sin insultar a la eternidad!
  • Se podría definir el cielo como el lugar que los hombres evitan.
  • Un cielo sin nubes es una pradera sin flores, un mar sin velas.
  • Un hombre es rico en proporción a las cosas que puede desechar.
  • Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad.
  • Creo que deberíamos ser hombres primero y ciudadanos después.
  • El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando.
  • No hay peor olor que el que despide la bondad corrompida.
  • Deja de arañar la corteza; hay fruta madura en tu frente.
  • El mundo no es sino un lienzo para nuestra imaginación.
  • Deseo por igual ser un buen vecino y un mal ciudadano.
  • Es más rico aquel cuyos placeres son los más baratos.
  • La bondad es la única inversión que nunca quiebra.
  • Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.
  • El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz.
  • El hombre es el artífice de su propia felicidad.
  • No hay otro remedio para el amor que amar más.
  • Sé sabiamente mundano, no mundanamente sabio.
  • Las cosas no cambian; cambiamos nosotros.
  • Mis pensamientos asesinan al Estado.