La iluminación espiritual

Frases Baha Ullah

Citas Baha Ullah


Ciertamente digo: El mundo es como un vapor en un desierto; el sediento sueña que es agua y lucha por alcanzarlo con todas sus fuerzas, hasta que cuando llega a el, encuentra que es solo una mera ilusión.

Cuando acontezcan sucesos naturales estremecedores, recordad la fuerza y majestad de vuestro Señor, Quien todo lo escucha y lo ve, y decid: El dominio es de Dios, Señor de lo visible y lo invisible, Señor de la creación.

Aquel que es Vuestro Señor, el Todo misericordioso, abriga el deseo en Su corazón de contemplar a toda la raza humana como a una sola alma y un solo cuerpo.

Los mejores de los hombres son aquellos que se ganan el sustento con su oficio y lo gastan en si mismos y en sus familias.

Mi objeto no es sino el mejoramiento del mundo y la tranquilad de sus pueblos.

Si te llegare la prosperidad, no te regocijes, y si te sobreviniere la humillación, no te acongojes, pues ambas pasaran y dejaran de ser.

Todos los hombres han sido creados para llevar adelante una civilización en continuo progreso.

No debe enaltecerse quien ama a su patria, sino quien ama al mundo entero. La Tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos.

Sabe con toda seguridad que la esencia de todos los Profetas de Dios es una y la misma. Su unidad es absoluta. Honrar a uno mas que a otro, exaltar a algunos por encima de los demás de ninguna manera es permitido.

En verdad te digo: de todos los hombres, el mas negligente es aquel que disputa inútilmente y trata de sobresalir por encima de su hermano. Di: Oh hermanos. Que las acciones y no las palabras, sean vuestro adorno.

La religión de Dios es para el amor y la unidad; no la conviertas en causa de enemistad y disensión.

Para todo hay un signo. El signo del amor es la fortaleza ante mi decreto y la paciencia ante mis pruebas.

Los mas viles entre los hombres son aquellos que no dan ningún fruto en la tierra. Tales hombres son en verdad considerados entre los muertos; es mas, ante la vista de Dios, mejores son los muertos que esas almas ociosas y despreciables.

Pídete cuentas a ti mismo cada día, antes de que seas llamado a rendirías; pues la muerte te llegara sin aviso y abras de responder por tus hechos.

Es indudable que los pueblos del mundo de cualquier raza o religión derivan su inspiración de una sola fuente celestial y son los súbditos de un solo Dios.

En el jardín de tu corazón no plantes sino la rosa del amor, y no liberes al ruiseñor del afecto y del deseo. Aférrate a la compañía de los justos y elude toda asociación con los impíos.

Es de hecho un hombre, quien, hoy, se dedica al servicio de toda la raza humana. El Gran Ser dice: Bienaventurado y feliz es aquel que se levanta para promover los mejores intereses de los pueblos y razas de la tierra.

Que vuestra visión abarque al mundo en lugar de limitarse a vuestro propio ser.

No atribuyas a ningún alma lo que no quisieras que se te atribuyese a ti, ni digas aquello que no haces.

Tan poderosa es la luz de la unidad que puede iluminar el mundo entero.

Eres el sol de los cielos de mi santidad; no dejes que la contaminación del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con el atavió de la vida.

Eres como una espada de excelente temple, oculta en la oscuridad de la vaina, y cuyo valor es desconocido para el artífice. Por tanto, sal de la vaina del yo y del deseo, para que tu valor se haga manifiesto y resplandeciente ante todo el mundo.

Desprendeos del atavió de la vanagloria y quitaos la vestidura de la altivez.

El verdadero amante ansia la tribulación como el rebelde anhela el perdón y el pecador la misericordia.

Una lengua amable es el imán del corazón de los hombres.

Tu eres mi fortaleza, entra en ella para que estés a salvo. Mi amor esta en ti; conócelo, para que me encuentres junto a ti.

En verdad te digo, este es el Día en que la humanidad podrá ver la Faz y oír la Voz del Prometido.

Por mi vida. La luz de un buen carácter sobrepasa a la luz del sol y a su resplandor. Quienquiera lo haya alcanzado es considerado como una joya entre los hombres.

Se generoso en la prosperidad y agradecido en adversidad. Se digno de la confianza de tu prójimo, y mírale con rostro resplandeciente y amistoso.

Se aproxima el día en que todos los pueblos de la tierra habrán adoptado un idioma universal y una escritura común. Cuando se haya logrado esto, a cualquier ciudad que uno viaje, será como llegar a la tierra nativa.

Asociaos con todas las religiones en amistad y concordia, para que aspiren de vosotros la dulce fragancia de Dios.

La humildad exalta al hombre al cielo de la gloria y poder.

No te aflijas en la pobreza ni te confíes en la fortuna, pues a la pobreza sigue la fortuna, y tras la fortuna viene la pobreza.

Incumbe a todo hombre dotado de discernimiento y comprensión, esforzarse por llevar lo que ha sido escrito a la realidad y acción.

Oh hijo del Espíritu. Mi primer consejo es este: posee un corazón puro, bondadoso y radiante, para que sea tuya la soberanía antigua, imperecedera y sempiterna.

Medita un momento: ¿Has oído alguna vez que amigo y enemigo habiten en un corazón? Echa entonces al extraño, para que el amigo entre en su morada.

Es indudable que los pueblos del mundo de cualesquiera raza o religión derivan su inspiración de una sola fuente celestial y son los súbditos de un solo Dios.

Mi eternidad es mi creación; la he creado para ti. Haz de ella la vestidura de tu templo. Mi unidad es mi obra; la he forjado para ti; atavíate con ella, para que seas por toda la eternidad la revelación de mi ser imperecedero.

Que ningún hombre se gloríe de que ama a su patria, que mas bien se gloríe de que ama a sus semejantes.

La prelación de Dios es una lámpara, cuya luz son estas palabras: Sois los frutos de un solo árbol y las hojas de una sola rama, proceded uno con otro con extremo amor y armonía, con amistad y compañerismo.