LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL







ESCRITOS ETAPAS

RESULTADOS TITULO

OTROS RESULTADOS

FRASES NUEVAS

JORGE BUCAY

Etapas del duelo regular: 1. Incredulidad: negacion, paralisis. 2. Regresion: llanto, desesperacion. 3. Furia, generada por el hecho de sentirse abandonado. 4. Culpa, por no haberlo podido salvar. 5. Desolacion. 6. Fecundacion. 7. Aceptacion.

CARL GUSTAV JUNG

Sigue ahora la vida espiritual y las etapas hacia el amor, porque donde existe el amor no hay deseo de poder y donde predomina el poder el amor es escaso.

SAVIELLY TARTAKOWER

Una partida de Ajedrez se divide en 3 etapas: la primera cuando piensas que tienes la ventaja, la segunda cuando crees que tienes la ventaja y la tercera … ¡cuando te das cuenta que vas a perder!.

SWAMI VIVEKANANDA

Cada trabajo debe pasar por estas etapas: el ridiculo, la oposicion y luego la aceptacion. Aquellos que piensan antes de su tiempo seguramente seran mal entendidos .

INDIOS HOPI

Sin reserva ni duda, te permito el derecho universal de libre albedrio para andar tu propio camino, creando etapas o manteniendote quieto cuando sientas que es apropiado para ti.

ROBIN SHARMA

No puedes llegar a la cima del Everest de un salto. Se llega a la cima por etapas.

ANNIE BESANT

La Paz Mental se obtiene sin el yo separado, apoyandose en el Yo de la unidad, el Yo manifestado en todas las etapas de la evolucion.

OSCAR AGUIRRE RAMIREZ

Un ciclo de respiracion son cuatro etapas: inhalar, retener, exhalar y pausar Sostenerse con los pulmones vacios sin tomar aire y empezar otro ciclo.

ARTHUR SCHOPENHAUER

Toda verdad pasa por tres etapas. Primero, es ridiculizada. En segundo lugar, es violentamente rechazada. En tercer lugar, es aceptada como evidente por si misma.

SADHGURU JAGGI VASUDEV

La irritacion, la ira, el odio y la ira son etapas progresivas. Si siente la mas leve sensacion de irritacion, eso es en lo que necesita trabajar.

SADHU ARUNACHALA

Aunque el ego cambie a cada minuto, aunque seamos individuos enteramente distintos en cada una de las etapas de la vida, siempre nos acompaña un «yo» que, obviamente, no es el ego.