HISTORIAS CON MORALEJA
7 Historias con moraleja con un alto grado de sabidur铆a.
Los Maestros espirituales de la humanidad sab铆an que, con frecuencia, el ser humano reacciona ante la verdad con recelo y hostilidad, pero que es casi imposible que se resista a un relato. Por eso, desde hace milenios, muchas tradiciones espirituales utilizan los cuentos como un medio muy eficaz para contener y transmitir conocimientos y verdades profundas. Las historias que tienen moralejas y mensajes detr谩s de ellos son siempre muy poderosas, ya que dan mucho en que pensar.
EL ANCIANO AMARGADO
Un anciano viv铆a en el pueblo. Todo el pueblo estaba cansado de 茅l; siempre estaba triste, se quejaba constantemente y siempre estaba de mal humor. Cuanto m谩s viv铆a, m谩s vil era y m谩s venenosas fueron sus palabras. La gente hizo todo lo posible para evitarlo porque su desgracia era contagiosa. Creaba la sensaci贸n de infelicidad en los dem谩s.
Pero un d铆a, cuando cumpli贸 ochenta a帽os, sucedi贸 algo incre铆ble. Instant谩neamente todos comenzaron a escuchar el rumor: El viejo est谩 feliz hoy, no se queja de nada, sonr铆e e incluso su rostro parece m谩s iluminado.
Toda la aldea se reuni贸 alrededor del hombre y le pregunt贸: 驴Qu茅 te ha pasado?
El viejo respondi贸: Nada especial. Ochenta a帽os he estado persiguiendo la felicidad y fue in煤til. Y luego decid铆 vivir sin felicidad y simplemente esforzarme en disfrutar de la vida. Y as铆 he alcanzado la felicidad.
Moraleja de la historia
No persigas la felicidad y vive intensamente el aqu铆 y el ahora.
EL HOMBRE SABIO
La gente visitaba a un hombre sabio y solo se quejaban de los mismos problemas una y otra vez. Un d铆a, el sabio decidi贸 contarles una broma y todos rieron a carcajadas. Despu茅s de unos minutos, les cont贸 el mismo chiste y solo unos pocos sonrieron. Luego cont贸 el mismo chiste por tercera vez, pero ya nadie re铆a ni sonre铆a.
El sabio sonri贸 y dijo: No se puede re铆r de la misma broma una y otra vez. Entonces, 驴Por qu茅 siempre lloras por el mismo problema?
Moraleja de la historia
La preocupaci贸n no resolver谩 tus problemas, solo te har谩 perder el tiempo y la energ铆a.
NI T脷 NI YO SOMOS LOS MISMOS
El Buda fue el hombre m谩s despierto de su 茅poca. Nadie como 茅l comprendi贸 el sufrimiento humano, as铆 es como desarroll贸 la benevolencia y la compasi贸n. Entre sus primos, se encontraba el perverso Desvadatta, siempre celoso del maestro y empe帽ado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo.
Cierto d铆a que el Buda estaba paseando tranquilamente, Desvadatta, a su paso, le arroj贸 una pesada roca desde la cima de una colina, con la intenci贸n de acabar con su vida. Sin embargo, la roca solo cay贸 al lado del Buda y Desvadatta no pudo conseguir su objetivo. El Buda se dio cuenta de lo sucedido y permaneci贸 impasible, sin perder la sonrisa de los labios. D铆as despu茅s, el Buda se cruz贸 con su primo y lo salud贸 afectuosamente.
Muy sorprendido, Desvadatta pregunt贸:
- 驴No est谩s enfadado, se帽or?
- No, claro que no.
Sin salir de su asombro, inquiri贸:
- 驴Por qu茅?
Y el Buda dijo:
- Porque ni t煤 eres ya el que arroj贸 la roca, ni yo soy ya el que estaba all铆 cuando me fue arrojada.
Moraleja de la historia
Si se vive en el aqu铆 y en el ahora podremos ver siempre con ojos nuevos.
EL MEJOR AMIGO
Dos amigos estaban caminando por el desierto. En una etapa de su viaje, tuvieron una discusi贸n y un amigo le dio una bofetada al otro en la cara. El que recibi贸 una bofetada se lo tom贸 muy mal, pero sin decir nada, escribi贸 en la arena: Hoy mi mejor amigo me dio una bofetada en la cara.
Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron ba帽arse. El que hab铆a sido abofeteado qued贸 atrapado en el fango y comenz贸 a ahogarse, pero su amigo lo salv贸. Despu茅s de que se hubiera recuperado de su conmoci贸n, escribi贸 en una piedra: Hoy mi mejor amigo me salv贸 la vida.
El amigo que abofete贸 y salv贸 a su mejor amigo le pregunt贸: Despu茅s de hacerte da帽o, escribiste en la arena y ahora, escribes en piedra, 驴Por qu茅?
El otro amigo respondi贸: Cuando alguien nos lastima debemos escribirlo en arena donde los vientos del perd贸n pueden borrarlo. Pero, cuando alguien hace algo bueno por nosotros, debemos grabarlo en piedra donde ning煤n viento pueda borrarlo.
Moraleja de la historia
No valores las cosas materiales de la vida, sino a las personas que tienes.
EL LE脫N CODICIOSO
Era un d铆a incre铆blemente caluroso y un le贸n estaba muy hambriento. Se arrastr贸 fuera de su guarida y busc贸 aqu铆 y all谩, pero solo pudo encontrar una peque帽a liebre. Atrap贸 a la liebre, pero con cierta vacilaci贸n, ya que sab铆a que la liebre no lo llenar铆a.
Cuando el le贸n estaba a punto de matar a la liebre, vio un ciervo que ven铆a hacia 茅l y pens贸: En lugar de comer esta peque帽a liebre, me comer茅 ese ciervo grande. As铆 que dej贸 ir a la liebre y fue tras el venado, pero desapareci贸 en el bosque. El le贸n ahora no ten铆a nada para comer, ya que la liebre tambi茅n se hab铆a ido.
Moraleja de la historia
M谩s vale p谩jaro en mano que ciento volando.
DOS AMIGOS Y EL OSO
Vijay y Raju eran amigos. Un d铆a, mientras estaban de vacaciones, explorando un bosque, vieron un oso que ven铆a hacia ellos. Naturalmente, ambos estaban asustados, por lo que Raju, que sab铆a c贸mo trepar a los 谩rboles, subi贸 a uno r谩pidamente. No record贸 que su amigo no ten铆a ni idea de c贸mo escalar un 谩rbol
Vijay pens贸 por un momento. Hab铆a o铆do que los animales no atacan los cad谩veres, por lo que cay贸 al suelo y contuvo el aliento, haci茅ndose el muerto. El oso lo olfate贸, pens贸 que estaba muerto y sigui贸 su camino.
Raju, despu茅s de haber bajado del 谩rbol le pregunt贸 a Vijay: 驴Qu茅 te susurr贸 el oso?
Vijay respondi贸: El oso me pidi贸 que me mantuviera alejado de amigos como t煤.
Moraleja de la historia
En la necesidad se demuestra la amistad.
EL ZORRO Y LAS UVAS
Una tarde, un zorro caminaba por el bosque y vio un suculento racimo de uvas colgando de una rama alta. Justo lo que necesito para saciar mi sed, pens贸. Dando un par de pasos hacia atr谩s, el zorro salt贸, pero no consigui贸 alcanzar las uvas colgantes. El zorro lo intent贸 de nuevo pero a煤n no pudo alcanzarlas. Finalmente, d谩ndose por vencido, el zorro levant贸 la nariz y dijo: No las quiero, seguro que a煤n no est谩n maduras, y se alej贸.
Moraleja de la historia
Es f谩cil despreciar lo que no puedes alcanzar.