La iluminación espiritual

Frases Antonio Machado

Citas Antonio Machado


Lo que el poeta esta buscando no es el yo fundamental, sino el yo profundo.

De lo que llaman los hombres virtud, justicia y bondad, una mitad es envidia, y la otra no es caridad.

Los grandes filósofos son poetas que creen en la realidad de sus poemas.

En preguntar lo que sabes el tiempo no has de perder… Y a preguntas sin respuesta ¿quien te podrá responder?

Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.

Descubrí el secreto del mar meditando sobre una gota de roció.

Enseña el Cristo: a tu prójimo amaras como a ti mismo, pero no olvides nunca que es otro.

Todo necio confunde valor y precio.

Peor que ver la realidad negra, es el no verla.

Evite los pulpitos, plataformas, escenarios y pedestales. Mantente al suelo duro. Es la única forma en que puedes juzgar tu estatus aproximado como hombre.

Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa mas que el hacerlas.

Cuatro principios a tener en cuenta: lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeórale.

Los ojos porque suspiras, sábelo bien, los ojos en que te miras son ojos porque te ven.

Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos que lejos están.

No extrañéis, dulces amigos, que este mi frente arrugada: yo vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas.

La primavera ha venido, nadie sabe como ha sido.

Debajo de todo lo que pensamos, vive todo lo que creemos, como el ultimo velo de nuestros espíritus.

Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer.

Y en todas partes he visto gentes que danzan o juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra. Nunca, si llegan a un sitio, preguntan adonde llegan.

También es el filosofo, digámoslo de pasada, el hombre que no quisiera dar nunca en el blanco sobre el cual dispara y para ello lo pone mas allá del alcance de toda escopeta.

Dondequiera que el aprendizaje genere especialistas, la suma de la cultura humana se ve reforzada por eso. Esa es la ilusión y el consuelo de los especialistas.

Hoy es siempre todavía.

El único lenguaje viviente es el lenguaje en el que pensamos y tenemos nuestro ser.

Nadie puede arrojar luz sobre los vicios que no tiene o las aflicciones que ha experimentado.

Cuando nos vimos por primera vez, no hicimos sino recordarnos. Aunque te parezca absurdo, yo he llorado cuando tuve conciencia de mi amor hacia ti, por no haberte querido toda la vida.

La ausencia de vicios suma muy poco a la suma de las virtudes de uno.

Virtud es la alegría que alivia el corazón mas grave y desarruga el ceño de catón.

Hay que llegar al final desnudo como los hijos de la mar.

La zona mas rica de nuestras almas, desde luego la mas extensa, es aquella que suele estar vedada al conocimiento por nuestro amor propio.

En la desesperanza y en la melancolía de tu recuerdo, Soria, mi corazón se abreva.

Yo he visto garras fieras en las pulidas manos; conozco grajos mélicos y liricos marranos… El mas truhan se lleva la mano al corazón, y el bruto mas espeso se carga de razón.

Mi alma no esta dormida. Esta despierta, completamente despierta. No duerme ni sueña, sino que observa, con los ojos muy abiertos, cosas lejanas, y escucha a orillas del gran silencio.

El hombre solo es rico en hipocresía. En sus diez mil disfraces para engañar confía; y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón.

Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras lo somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, no lo somos.

¿Dices que nada se crea?, no te importe, con el barro de la tierra, haz una copa para que beba tu hermano.

Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.

Cuatro cosas tiene el hombre que no sirven en el mar: ancla, timón y remos, y el miedo a naufragar.

Soñé error maravilloso. – que tenia una colmena aquí dentro de mi corazón. Y las abejas doradas estaban haciendo peines blancos y dulce miel de mis viejos fracasos.

La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

No intentes apresurar las cosas: para que la copa se acabe, primero debe llenarse.

Y en todas partes he visto.

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar.

Jamás perdona el necio si ve la nuez vacía que dio a cascar al diente de la sabiduría.

Lo que se ignora, se desprecia.

Toda incertidumbre es fructífera… siempre que vaya acompañada del deseo de comprender.

En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad.

Luz del alma, luz divina, faro, antorcha, estrella, sol… Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.

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