FRASES ALLAN KARDEC

FRASES Y CITAS ALLAN KARDEC

ALLAN KARDEC

FRASES ALLAN KARDEC

ESCRITOS ALLAN KARDEC

  • En cada nueva existencia, el hombre es lo que ha hecho de sí mismo.
  • Dios no puede servirse de los ciegos para dar a comprender la luz.
  • ¡Incrédulos! ¡Decid si una doctrina que enseña semejantes cosas es risible, si es buena o mala! No encarándola sino desde el punto de vista del orden social, ¡decid si los hombres que la practicasen serían felices o infelices, mejores o peores!
  • Quien nutre contra su prójimo sentimientos de animosidad, de odio, de celos y de rencor, no es caritativo; miente si se dice cristiano y ofende a Dios.
  • El pobre que comparte su mendrugo de pan, con uno más pobre que él, es más caritativo y tiene más mérito a los ojos de Dios, que aquel que da parte de lo que le sobra, sin privarse de nada.
  • La fortuna es una prueba más difícil que la miseria porque es una tentación para el abuso y los excesos, y es más difícil ser moderado que ser resignado.
  • La fortuna es un depósito cuyo poseedor es sólo usufructuario, puesto que no se la lleva consigo a la tumba; y deberá rendir severa cuenta del uso que haya hecho de ella.
  • Dios ha hecho hombres fuertes y poderosos para que sean el sostén de los débiles; el fuerte que oprime al débil es maldito para Dios, a menudo, recibe por ello su castigo en esta misma vida, aparte de lo que le sucederá en el porvenir.
  • La oración es recomendada por todos los buenos Espíritus, y también es pedida por todos los Espíritus imperfectos como un medio de aliviar sus sufrimientos.
  • Aquel que pide a Dios el perdón de sus faltas no lo obtiene sino cambiando de conducta. Las buenas acciones son la mejor de las plegarias, porque los actos valen más que las palabras.
  • Aquel que ora con fervor y confianza es más fuerte contra las tentaciones del mal, y Dios le envía los buenos Espíritus para ayudarlo. Es un socorro que jamás es negado cuando ha sido pedido con sinceridad.
  • La plegaria es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en él, acercársele, ponerse en comunicación con él.
  • Es natural la desesperación en aquél que cree que todo acaba con la vida del cuerpo, pero carece de sentido en aquél otro que tiene fe en el porvenir.
  • En vuestras aflicciones mirad a los que están por debajo y no por encima; pensad en aquellos cuyo sufrimiento es todavía mayor que el vuestro.
  • La creencia en el Espiritismo no es aprovechable sino en aquél de quien se puede afirmar: Soy mejor hoy que ayer.
  • El egoísmo, el orgullo, la vanidad, la ambición, la codicia, el odio, la envidia, los celos, la maledicencia, son para el alma hierbas venenosas de las cuales es necesario arrancar cada día algún pie y tienen como antídoto: la caridad y la humildad.
  • El objeto esencial del Espiritismo es el mejoramiento de los hombres. No es necesario procurar sino lo que puede ayudar al progreso moral e intelectual.
  • La vida espiritual es la vida normal del Espíritu y es eterna; la vida corpórea es transitoria y pasajera: no es sino un instante en la eternidad.
  • El alma del hombre es un Espíritu encarnado. Para secundarlo en el cumplimiento de su tarea, Dios les dio, como auxiliares, a los animales que le son sumisos y cuya inteligencia y carácter son proporcionales a sus necesidades.
  • Los Espíritus encarnados constituyen la Humanidad, que no está circunscrita a la Tierra, sino que puebla todos los mundos diseminados en el espacio.
  • El espíritu, propiamente dicho, es el principio inteligente; desconocemos su naturaleza; para nosotros, él es inmaterial, porque no tiene ninguna analogía con lo que llamamos materia.
  • La vida es para el verdadero espiritista tan corta, tan fugitiva, que a sus ojos las tribulaciones no son más que incidentes desagradables de un viaje.
  • El verdadero espiritista ve las cosas de este mundo desde un punto tan elevado; le parecen tan pequeñas y mezquinas, comparadas con el porvenir que espera.
  • Los espíritus no encarnados o errantes forman una población invisible que se agita a nuestro alrededor.
  • Los espíritus no encarnados o errantes no ocupan una región determinada y circunscrita, sino que están en todas partes, en el espacio y a nuestro lado, viéndonos y codeándose incesantemente con nosotros.
  • El verdadero espirita no es el que alcanzó la meta, más si el que sinceramente quiere lograrla. Será un buen espirita desde el momento que reconozca sus imperfecciones y sea sincero y perseverante en el propósito de enmendarse.
  • El Espiritismo no viene en busca de los perfectos, más si de los que se esfuerzan en poner en práctica las enseñanzas de los Espíritus.
  • El mundo corporal no pasa de ser secundario; podría dejar de existir, o no haber existido nunca, sin que se alterase la esencia del mundo espiritista.
  • Las comunicaciones entre el mundo espiritista y el corporal están en la naturaleza de las cosas, y no constituyen ningún hecho sobrenatural.
  • En el número de las causas de locura ha de incluirse también el terror.

MAS RESULTADOS

  • Dios es infinito en sus perfecciones; pero lo infinito es una abstracción. Decir que Dios es lo infinito equivale a tomar el atributo por la misma cosa, y definir una que no es conocida por otra que no lo es bastante.
  • Cuando el pensamiento está en una parte determinada, también lo está el alma.
  • Las cualidades del alma son las mismas que las del espíritu encarnado en nosotros, de modo que el hombre de bien es encarnación de un espíritu bueno y el hombre perverso lo es de un espíritu impuro.
  • El alma es un espíritu encarnado, cuyo cuerpo no es más que la envoltura.
  • El hombre que se ha dedicado a una especialidad encadena a ella todas sus ideas.
  • Para los espíritus, y, sobre todo, para los superiores, la idea lo es todo, y nada.
  • Llamamos alma al ser inmaterial e individual que reside en nosotros y sobrevive al cuerpo.
  • Sabedlo bien, nada es nada, y la nada no existe.
  • El hombre que tiene conciencia de su inferioridad halla en la doctrina de la reencarnación una consoladora esperanza. Si cree en la justicia de Dios, no puede esperar.
  • ¿acaso los tejidos del hombre y de los animales no encierran los gérmenes de una multitud de gusanos, que esperan para nacer la fermentación pútrida necesaria a su existencia?
  • Sólo con el trabajo del cuerpo adquiere conocimientos el espíritu.
  • El mundo espiritista es el normal, primitivo, eterno, preexistente y sobreviviente a todo.
  • Se necesitan años para ser un médico adocenado, las tres cuartas partes de la vida para ser sabio, ¡y se querrá obtener en unas cuantas horas la ciencia del infinito!
  • Nada puede prevalecer contra la evidencia de los hechos.
  • Dios es eterno, inmutable, inmaterial, único, todopoderoso, soberanamente justo y bueno.
  • Puede decirse que los espíritus son los seres inteligentes de la creación. Pueblan el universo fuera del mundo material.
  • Por medio de la perseverancia llegarás a coger el fruto de tus trabajos.
  • Qué sería de nuestro cuerpo si careciese de alma? Un montón de carne sin inteligencia, todo lo que queráis, menos un hombre.
  • ¿Qué es el espíritu? El principio inteligente del universo.
  • El hombre que cree infalible a su razón está muy cercano del error.
  • Los fenómenos espiritistas están basados en la acción de inteligencias que, teniendo voluntad propia, nos prueban a cada instante que no se hallan a merced de nuestros caprichos.
  • El alma es un ser moral distinto, independiente de la materia, que conserva su individualidad después de la muerte.
  • En efecto, todo el espiritismo está contenido en la existencia del alma y en su estado después de la muerte.
  • ¿Penetrará el hombre algún día el misterio de las cosas ocultas? El velo se descorre ante él a medida que se purifica; pero para comprender ciertas cosas le son menester facultades que no posee aún.
  • El orgullo es el que engendra la incredulidad. El hombre orgulloso no admite nada superior a si mismo.
  • El orgullo y la ambición serán siempre una barrera entre el hombre y Dios; son un velo corrido ante los celestes destellos, y Dios no puede servirse de los ciegos para dar a comprender la luz.
  • La eterna es la vida del espíritu, la del cuerpo es transitoria y pasajera. Cuando el cuerpo muere, el alma vuelve a la vida eterna.
  • La caridad que siente, según Jesús, no se limita solo a la limosna, abraza todas las relaciones en las que nos hallamos con nuestros semejantes, sean nuestros inferiores, nuestros iguales o superiores a nosotros.
  • Todo aquel que siente, en un grado cualquiera la influencia de los espíritus es, por ese hecho, médium.
  • Solo por medio del bien repudia el mal y la reparación no presenta ningún merito, si no toca al hombre en su orgullo, ni en sus intereses materiales.

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